A lo largo de su carrera, David Lynch trabajó con múltiples actores y actrices. Laura Dern fue una de las estrellas recurrentes en sus producciones y también se unió a grandes figuras de Hollywood como Naomi Watts, Nicolas Cage y Willem Dafoe. Entre todas sus películas y los intérpretes que eligió para ellas, el fallecido cineasta tenía una especial admiración por Dennis Hopper, uno de los pioneros del Nuevo Hollywood con su film Easy Rider.
Lynch y Hopper trabajaron juntos en Terciopelo azul. Si bien el director tenía fija la idea de sumarlo al elenco para el personaje de Frank Booth, un temerario narcotraficante, la producción intentó disuadirlo, alegando que solía ser problemático en los sets y que lidiaba con fuertes adicciones. Así lo relató Lynch: “Me dijeron que no contratara a Dennis. Me dijeron: ‘No, no puedes hacer eso; se va a meter en problemas y nunca conseguirás lo que quieres’, pero yo siempre quise a Dennis y sabía que era el Frank Booth perfecto”.

"Simplemente perfecto"
Con el resultado final, nadie podría decir que contratar a Hopper fue una mala decisión. De hecho, el director describió los aspectos que lo convertían en un actor excepcional: “Para mí, Dennis es lo más genial que hay. Es el rebelde ideal, una mezcla de romance y dureza, simplemente perfecto. Y es algo muy de los cincuenta, nacido en los cincuenta”, señaló haciendo referencia a la tradición teatral que le permitía ser ecléctico en su interpretación.
Así describió su capacidad camaleónica: “Hay una escena en la que Dennis observa a Dorothy cantar, y Dennis llora en esa escena, y fue absolutamente perfecta. Esa es una faceta de ese romanticismo rebelde de los cincuenta, donde un tipo podía llorar y era totalmente normal y genial, y al minuto siguiente darle una paliza a alguien”.
Hopper también se sintió totalmente atraído por este personaje que forma parte de los villanos del film. Así lo relató Lynch: “Dennis estaba limpio y sobrio, y acababa de rodar otra película. Entonces Dennis me llamó y me dijo: ‘Tengo que interpretar a Frank Booth porque soy Frank Booth’, y yo le dije que eso era una buena y una mala noticia. No tuve ninguna duda en contratarlo”.









