Tom Cruise es uno de los actores más importantes del Hollywood contemporáneo. El protagonista de Misión imposible combina una serie de aspectos que lo convirtieron en una auténtica estrella del cine mainstream: participó en películas sumamente taquilleras con personajes entrañables, se presenta como un galán, fue convocado por directores consagrados y, además, es uno de los grandes íconos del cine de acción, ya que no teme someterse a escenas de altísimo riesgo. Por eso y por su gran vigencia en el medio, fue galardonado con el Premio Oscar Honorífico en el marco de los Premios de los Gobernadores el pasado 16 de noviembre.
Fue el director mexicano Alejandro G. Iñárritu quien le entregó la distinción, ya que su próxima película estará protagonizada por él. En su discurso de aceptación, el actor habló sobre la importancia que tiene el séptimo arte en diversos aspectos de su vida: “El cine me lleva a recorrer el mundo. Me ayuda a apreciar y respetar las diferencias. También me muestra nuestra humanidad compartida, lo parecidos que somos en tantos sentidos. Y no importa de dónde vengamos, en esa sala de cine reímos juntos, sentimos juntos, esperamos juntos, y ese es el poder de este arte. Y por eso es importante, por eso es importante para mí. Así que hacer películas no es lo que hago, es lo que soy”.
Además, desde una visión nostálgica, evocó sus primeros contactos con este arte: “Mi amor por el cine comenzó a una edad muy temprana, desde que tengo memoria. Era solo un niño pequeño en una sala de cine a oscuras, y recuerdo ese rayo de luz que cruzó la sala, y recuerdo mirar hacia arriba, y pareció explotar en la pantalla. De repente, el mundo era mucho más grande que el que conocía. Y culturas enteras, vidas y paisajes se desplegaron ante mí, y eso despertó algo en mí".
Cruise estuvo nominado al Oscar en cuatro oportunidades: por Nacido el 4 de julio, Jerry Maguire, Magnolia y Top Gun: Maverick, pero nunca consiguió alzar la estatuilla. Si bien su labor como intérprete continúa —lo que implica que aún tiene la posibilidad de ser premiado por un papel en particular—, la Academia decidió reconocer su trayectoria. Así fue también el caso del compositor Ennio Morricone, quien primero recibió el Honorífico y luego obtuvo la estatuilla por su trabajo en un film.









