Aunque Natalie Portman supo construir una carrera sólida con papeles que van desde la acción hasta el drama más intenso, hay algunos de ellos que marcaron su carrera. Tal es el caso de su interpretación de la bailarina Nina Sayers en el éxito de Darren Aronofsky, Black Swan (2010). La actuación no solo le valió un Oscar sino que también le dejó el recuerdo de experiencias de rodaje que la desafiaron tanto física como emocionalmente. Entre todas ellas, la de una escena que admitió haber borrado de su memoria.
En una entrevista con la revista Vogue publicada en agosto de 2025, Portman admitió no recordar la lesión que sufrió durante un momento en el que estaba en su camerino. Cuando le consultaron sobre la escena en la que Nina empuja contra el espejo a Lily, el personaje al que le dio vida Mila Kunis, Portman compartió que no tenía "ni rastro de recuerdo".
“¿No lo recuerdo?”, preguntó Portman, de 44 años, mientras Kunis respondió: ”Nat, recuerdo haber rodado contigo al día siguiente de esa escena. Tenías cicatrices por todo el cuello”. “Lo olvidé por completo”, sumó la nacida en Jerusalén. Sin lugar a dudas, las palabras de Portman dicen mucho sobre la intensidad de la escena y el compromiso y la dedicación que puso en su trabajo.









