Bad Bunny presentó oficialmente su primer sneaker signature junto a adidas durante el mediotiempo del Super Bowl LX, en el Levi’s Stadium. El debut del BadBo 1.0 se dio en uno de los escenarios más vistos a nivel mundial y funcionó como una extensión del mensaje cultural que atravesó toda su presentación, centrada en la identidad puertorriqueña y en la unidad de los pueblos latinoamericanos.
El lanzamiento se produjo en el marco de un show que celebró a Puerto Rico y combinó la intensidad de su histórica residencia "No me quiero ir de aquí" con momentos de su actual gira. En ese contexto, Bad Bunny exhibió el colorway blanco del BadBo 1.0, marcando no solo su primer calzado signature, sino también el primer lanzamiento global de la franquicia BadBo junto a adidas.

El modelo forma parte de la campaña "I’m Everything", una propuesta que invita a rechazar las etiquetas preestablecidas y a sostener la posibilidad de reinventarse. Lejos de promover la idea de hacerlo todo, el concepto apunta a no quedar atrapado en una sola definición, reforzando una filosofía que el propio artista promulgó a lo largo de su carrera.
Según el concepto de la marca, el calzado simboliza a quienes avanzan sin un destino único, entendiendo la identidad como un proceso en constante construcción y cambio. En ese sentido, el color blanco elegido para este primer lanzamiento funciona también como metáfora de un nuevo comienzo y de un lienzo abierto a múltiples posibilidades.

Desde lo técnico, las zapatillas están confeccionadas con upper de nobuck y gamuza hairy teasel, mediasuela de EVA y suela de goma translúcida. El diseño incorpora materiales premium y un nuevo logotipo del artista: una estrella inspirada en el símbolo de la bandera de Puerto Rico, que rinde homenaje a su origen, a la energía de la isla y a su vínculo con el océano.
La línea adidas x Bad Bunny BadBo 1.0 ya se encuentra disponible en Argentina desde hoy, con un precio de $319.999, a través de la web oficial de adidas en Argentina y en los locales adidas Malabia y Dionysos.









