Este lunes, Taylor Swift fue demandada ante un tribunal federal de California por Maren Wade, exartista de Las Vegas, quien alega que el título del último disco de la cantante estadounidense infringe su marca registrada. La demanda, presentada el 30 de marzo, incluye cargos por infracción de marca, designación falsa de origen y competencia desleal contra Swift y su sello discográfico, UMG Recordings.
Wade reclama daños no especificados y solicita una orden judicial que prohíba a Swift continuar utilizando el nombre en disputa. El núcleo del conflicto radica en la similitud entre el título del duodécimo álbum de Swift, The Life Of A Showgirl, y la marca Confessions Of A Showgirl, que Wade viene desarrollando desde 2014. Ese año, la mujer comenzó a escribir una columna con ese nombre en el medio especializado Las Vegas Weekly, en la que relató sus experiencias como artista en la industria del entretenimiento.
Con el paso del tiempo, la iniciativa de Wade se expandió hacia otros formatos: un podcast y un show en vivo con repertorio de canciones pop y jazz. Según trascendió, su marca registrada abarca desde presentaciones en vivo, hasta producciones teatrales y de televisión, entre otros formatos.

La advertencia previa a Swift
Un elemento central de la demanda es que, cuando Taylor Swift intentó registrar The Life Of A Showgirl, la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de Estados Unidos (USPTO) rechazó la solicitud por considerarla "confusamente similar" a la marca de Wade. Según el escrito judicial, ambos nombres comparten la frase clave "of a Showgirl" y se utilizan en conexión con espectáculos musicales y teatrales, lo que podría inducir al público a creer que existe algún vínculo entre ambas partes.
A pesar de ese antecedente, Swift publicó el álbum. "No lo hicieron inocentemente", señala la demanda. "En cuestión de semanas, la denominación fue adherida a productos de consumo, estampada en remeras, etiquetas y empaques, y desplegada como identificador de origen en canales minoristas, todo dirigido al mismo público que la demandante había cultivado durante años", agrega el documento.
Daño y erosión de marca
Wade sostiene que la irrupción de Swift con su disco no solo ignoró su marca preexistente, sino que además causó un daño concreto a su imagen. Según ella, varias personas llegaron a creer que fue quien copió a la cantante, invirtiendo la realidad de los hechos. "La erosión continua de esa marca amenaza la totalidad", dice la demanda.
Jaymie Parkinnen, abogada de la demandante, resumió la situación en una declaración a The Hollywood Reporter. "Una artista solista que pasó 12 años construyendo una marca no debería tener que ver cómo desaparece porque alguien más grande llegó".
Las marcas preexistentes suelen tener precedencia sobre nuevas solicitudes de registro, por lo que Swift podría verse ante la disyuntiva de comprarle los derechos a Wade o litigar el caso ante los tribunales. Hasta el momento, ni la cantante ni su equipo hicieron comentarios públicos al respecto de esta demanda.









