Netflix acaba de estrenar la serie mexicana Santita, un drama romántico que aborda diferentes temáticas y se presenta como un producto de entretenimiento. Dirigida por Rodrigo García, la serie se acerca, desde una interesante óptica, a las personas con discapacidad —ya que la protagonista está en silla de ruedas— y explora las formas que toman el amor y las relaciones con el paso de los años.
Sinopsis
"Cuando una estudiante de medicina sobrevive a un accidente automovilístico y queda paralizada, abandona a su amado prometido en el altar y sigue adelante con su vida. Veinte años después, un inesperado encuentro con su ex prometido la lleva a una petición que pondrá a prueba todo lo que creía saber sobre el verdadero amor y el sacrificio", adelantaron desde Netflix.
Reparto
- Paulina Dávila (Que viva la música, Luis Miguel: la serie) como Santita.
- Gael García Bernal (Amores perros, Diarios de motocicleta) como Alejandro.
- Ilse Salas (Las niñas bien, Cantinflas) como Cecilia.
- Erik Hayser (Sense8, Oscuro deseo) como Mauricio.
- Sally Quiñonez como Alma.
- Álvaro Guerrero (Amores perros, La misión) como Lucas.
- Marco de la O (Rambo: Last Blood) como Juan Antonio.
- Martín Altomaro (Libre de culpas, Soy tu fan) como Juan Andrés.
- Cecilia Cañedo (Ella camina sola) como Lía.

Críticas
Si bien las críticas para Santita no han sido efusivas, un punto que recogen casi todas es la forma en la que se presenta a un personaje principal en silla de ruedas, alejándolo de estereotipos estigmatizantes. De hecho, el rodaje dejó en evidencia lo compleja que es la accesibilidad cotidiana en las calles para las personas en esta situación.
Así lo resaltaron desde Los Angeles Times, remarcando que la serie “no busca infantilizar ni romantizar a las personas con discapacidad. Su historia nos muestra un lado mucho más complejo y profundo, en el que hay claroscuros en su personalidad”.
En esta línea también se inscribe el comentario publicado por Midgard Times: “Santita destaca por tratar a sus personajes como personas reales, no como meros recursos narrativos. Comprende que las historias de amor no siempre siguen un desarrollo lineal, sobre todo cuando intervienen el tiempo, el trauma y el crecimiento personal”.
Si bien los personajes pueden ser interesantes y la serie no aburre, el guion es su talón de Aquiles, tal como expresaron en K-Waves and Beyond: “El concepto es bastante interesante y el personaje principal está bien construido, aunque la historia aún carece de un elemento clave”.
Finalmente, en el análisis de Leisure Byte se rescatan los conceptos principales que hacen de esta serie de Netflix un producto exitoso: “Santita es un drama conmovedor, sosegado y reflexivo. Requiere paciencia, pero no aburre. Es una experiencia emotiva que invita a la reflexión, especialmente en sus vulnerables conversaciones sobre moralidad y las consecuencias de situaciones que cambian la vida”.









