El gato negro es una figura que ha formado parte del imaginario del terror y de la superstición desde tiempos inmemoriales. Su popularidad y presencia en el género también van de la mano del famoso relato de Edgar Allan Poe, "El gato negro", y así quedó plasmado en el film de 1962 Tales of Terror, dirigido por Roger Corman.
Esta película antológica formó parte de una serie de producciones de terror de Hollywood que adaptaban la obra del autor gótico y, en este caso, tomó cuatro textos de Poe. El film está protagonizado por Vincent Price, quien además es el presentador de los tres segmentos que lo componen. Entre ellos se destacan "El gato negro", basado en el relato homónimo, y "El barril de amontillado", ambos firmados por el escritor.
Por eso, en plena producción del film, el equipo convocó a un casting de gatos negros que pasó a la historia. La audición, realizada en Los Ángeles, reunió a 152 gatos negros y a sus dueños, que soñaban con verlos en la gran pantalla. El momento quedó inmortalizado en una fotografía de Ralph Crane que muestra la larga fila de felinos en brazos de sus propietarios o sujetos con correa.

Solo quedaron siete, y como extras
Lo cierto es que, de esos 152, solo quedaron seleccionados siete para papeles de extra, ya que el gato negro protagónico había sido elegido previamente sin que los postulantes lo supieran. A pesar de la gran cantidad de animales que asistieron a la audición, la mayoría fue rechazada por tener alguna pequeña mancha blanca en el hocico o en las patas.
"Sus dueños, cuyas ambiciones para sus mascotas quizás superaban las de los propios animales, no pudieron evitar dejarse llevar por la superstición. Aunque actuaban con naturalidad con sus propios gatos, muchos se esforzaban por evitar que cualquier gato negro desconocido se cruzara en su camino", recogieron desde la revista Life sobre aquel peculiar casting.
La historia de este segmento del film se centra en Montresor, un borracho que detesta al gato negro de su novia. Luego de un tiempo, la pareja se separa y ella inicia una relación con el rival del protagonista, pero misteriosamente los nuevos amantes desaparecen. Hacia el final, la policía descubre que Montresor los había asesinado y había construido una pared para ocultar los cuerpos. Sin embargo, no reparó en que el gato logró sobrevivir y también quedó atrapado en esa tapia que pretendía esconder su crimen.









