Céline Dion volvió oficialmente a los escenarios después de más de seis años sin dar un show completo. La cantante canadiense inauguró este sábado 12 de septiembre su nueva residencia en París con una presentación en la Plenitude Arena de Nanterre, donde repasó algunos de los grandes éxitos de su carrera ante alrededor de 30 mil personas.
El recital significó uno de los momentos más esperados de los últimos años para los seguidores de la artista. Dion no ofrecía un show completo desde marzo de 2020, cuando la pandemia de COVID-19 obligó a interrumpir su Courage World Tour.
Posteriormente, sus problemas de salud prolongaron el alejamiento de los escenarios y, en diciembre de 2022, la artista reveló públicamente que había sido diagnosticada con el síndrome de la persona rígida, una rara enfermedad neurológica que provoca rigidez muscular y espasmos.

Un regreso emocional
Como era de esperarse, el regreso tuvo una fuerte carga emocional desde sus primeros minutos. Vestida de negro, Dion abrió la noche con "On ne change pas" y no pudo contener las lágrimas mientras recibía la ovación del público. Durante su presentación, también les agradeció a sus fans por acompañarla durante los años en los que estuvo alejada de los escenarios y habló sobre sus ganas de volver a cantar en vivo.
"Hice una promesa de volver y acá estoy", expresó durante la noche, antes de señalar que quería volver a cantar sobre la vida y compartir nuevamente la música con su público. El momento quedó registrado en varios videos publicados en redes sociales, en los que puede verse a la cantante visiblemente emocionada durante distintos momentos del espectáculo.
Un set de más de dos horas
El show se extendió durante aproximadamente dos horas y 15 minutos e incluyó 25 canciones en total, combinando clásicos de su repertorio en inglés y francés. Además de "On ne change pas", Dion interpretó piezas como "Because You Loved Me", "The Power of Love", "It's All Coming Back to Me Now", "All by Myself", "Pour que tu m'aimes encore" y "S'il suffisait d'aimer".
Uno de los momentos clave de su presentación llegó con "My Heart Will Go On", la canción que grabó para Titanic y que se convirtió en uno de los mayores éxitos de su carrera. El setlist incluyó también canciones que llevaban años fuera de sus shows, como "Les derniers seront les premiers" y "Ne bouge pas", además de los debuts en vivo de "The Chase" y "Dansons".









