Para varias generaciones de argentinos, nombres como Mi pobre angelito, Duro de matar o Perros de la calle quedaron tan asociados a esas películas como sus protagonistas y sus escenas más recordadas. Sin embargo, muchos de esos títulos no surgieron de una traducción literal, sino de decisiones tomadas especialmente para el mercado local.
Así lo recordó Luis Scalella, fundador de Gativideo, durante una entrevista con el periodista Federico Carestía para El Living de NewsDigitales, donde repasó la historia de una de las empresas más emblemáticas de la distribución cinematográfica durante la era del VHS en Argentina.
Scalella explicó que, cuando las películas llegaban con títulos en inglés o con traducciones españolas que consideraba poco atractivas para el público argentino, solía adaptarlos según su propio criterio. El objetivo era encontrar nombres que fueran claros, memorables y que ayudaran a vender la película.
Cómo surgió el nombre Mi pobre angelito
Uno de los casos más conocidos fue Home Alone, estrenada en Argentina como Mi pobre angelito. "Una de las primeras fue Home Alone, me encantó y le cambié el título. Digo: '¿Cómo Solo en casa? Vamos con Mi pobre angelito'", recordó.
La inspiración, según contó, apareció al asociar al personaje interpretado por Macaulay Culkin con su propio hijo. "Yo lo veía al chico rubiecito, era igual a mi hijo, y hacía todas las cagadas que te puedas imaginar", relató.
Después recordó que su abuela solía responder "mi pobre angelito" cuando él amenazaba con castigar al niño por alguna travesura. "Entonces me quedó lo de 'mi angelito' y digo: 'Este que es un guachito, le voy a poner Mi pobre angelito'".

Duro de matar, otro título emblemático
Una lógica similar utilizó con Die Hard, la película protagonizada por Bruce Willis que en España había sido estrenada como La jungla de cristal. Scalella decidió descartarlo y optar por la ya memorable Duro de matar.
"Duro de matar, si bien es Die Hard, no es exactamente lo mismo. Y La jungla de cristal me parecía que no tenía nada que ver", explicó. La elección surgió directamente de la resistencia del protagonista: "A este como le tiraban, le tiraban y no se moría nunca, digo: 'Vamos con Duro de matar'".

Otros casos
Otro caso emblemático fue Reservoir Dogs, la ópera prima de Quentin Tarantino. Una traducción literal podía llevar a algo cercano a "Perros del depósito" o "Perros del reservorio", pero Scalella eligió otro camino. "Por ejemplo, Reservoir Dogs, no podía ponerle Los perros de la cloaca porque nadie la iba a ver, entonces le puse Perros de la calle", recordó.
También mencionó Mrs. Doubtfire, la comedia protagonizada por Robin Williams, que en Argentina se conoció como Papá por siempre. En este caso, reconoció que el título se alejaba por completo del original: "Mrs. Doubtfire le puse Papá por siempre, nada que ver, pero se me ocurría a mí. Y después los demás países tenían que poner el mismo nombre, para el resto de América Latina".
El universo Gativideo
Durante la entrevista, Scalella también repasó los orígenes de Gativideo y el crecimiento de una compañía que llegó a convertirse en uno de los principales nombres de la distribución audiovisual en Argentina. La historia comenzó cuando él y su socio Enrique Cerezo, actual presidente del Atlético de Madrid, empezaron a trabajar en la adquisición de derechos de películas para América Latina. La empresa originalmente se llamaba Legal Video, aunque posteriormente adoptó el nombre Gativideo a partir de una cuestión impositiva relacionada con una resolución en San Luis.
Scalella reconoció que el nombre nunca terminó de convencerlo, pero con el paso del tiempo se transformó en una marca inmediatamente reconocible para quienes crecieron durante el auge de los videoclubes. También recordó el origen de algunos de los elementos visuales y sonoros que quedaron asociados a la compañía. El logo, por ejemplo, tomó inspiración de los títulos de Star Wars, mientras que sus presentaciones utilizaron distintas piezas musicales, entre ellas una melodía de Kenny G que terminó convirtiéndose en otra marca de identidad.









