En 1977, el punk estaba en su época de máximo apogeo. Por aquel entonces, los Sex Pistols y The Clash sacudían el Reino Unido, mientras los Ramones hacían lo suyo del otro lado del océano Atlántico, en Nueva York. Sin embargo, todo cambió poco tiempo después.
Con la llegada de la década de los 80 y el auge de MTV, ese espíritu guerrero que se rebelaba contra el sistema había sido absorbido por una industria que solo iba detrás del dinero y convertido en un producto. Así fue como la actitud, la ropa y la energía propias del punk se volvieron, en un abrir y cerrar de ojos, puro marketing.

Las bandas que consideraba "porquería en general"
Para Joey Ramone, que había sido uno de los artistas fundacionales del movimiento, ese proceso era difícil de asimilar. El cantante nacido en Forest Hills, Queens, había construido su carrera sobre la idea de que la música podía ser directa, honesta y accesible a todos los oídos. Pero, para su desgracia, lo que dominaba las radios y los canales de video a mediados de los 80 era exactamente lo contrario de todo eso.
En una entrevista, Ramone admitió: “Somos comerciales sin intentar serlo. Si miras la música de los 60, toda era gran música, todas las canciones eran geniales, y todos los artistas eran únicos, innovadores y geniales en su mayor parte. Y hoy en día no es nada de eso. Todo el mundo es como White Lion, Poison, Bon Jovi y toda esa porquería en general”.

La banda que sí pudo apreciar
A pesar de ese contexto un tanto desolador, Ramone supo encontrar algo de esperanza en la siguiente generación de artistas, especialmente en Courtney Love, quien por aquel entonces era la líder del grupo de rock alternativo Hole.
"Hay algunas bandas muy buenas por ahí”, señaló el cantante fallecido el 15 de abril del 2001. “Creo que mi banda nueva favorita es Hole. La encuentro totalmente impredecible y primaria, algo espiritual, y ella simplemente es ella misma, no está comprando toda esa porquería".









