En los años 90, el thrash metal entró en una especie de valle y crisis, luego del gran reinado que tuvo el género en la década anterior. De todos modos, eso no significa que no encontremos grandes álbumes del género e incluso interesantes fusiones. A continuación, los 10 mejores discos de thrash metal de los años 90 según la crítica.
10. Pantera - Cowboys From Hell (1990)
Cowboys From Hell marcó el inicio de una nueva era para el metal, introduciendo el groove al panorama mundial. La voz punzante de Phil Anselmo y los riffs contundentes de Dimebag Darrell redefinieron el sonido pesado. Canciones como "Cemetery Gates" y la misma "Cowboys from Hell" llevaron a Pantera a ser una de las bandas más influyentes de la década.
9. Artillery - By Inheritance (1990)
El tercer disco de la banda danesa es considerado una pieza de culto del thrash metal. A poco tiempo de estrenarlo, el grupo decidió separarse, pero esto no hizo más que enaltecer la obra. Desde Science of Noise lo describen así: "Este álbum es un referente, en especial por su trabajo en los riffs, a menudo encadenando secuencias frenéticas de movimientos cabalgantes con una gran precisión. La voz única de Rönsdorf también es un factor clave".
8. Razor - Shotgun Justice (1990)
Este disco supuso transformaciones en la formación de la banda, ya que fue el último que contó con la participación de Adam Carlo en el bajo y Rob Mills en batería, y el primero con Bob Reid como cantante. Además, se trata de un disco bisagra en lo que respecta al sonido de la banda, que se vuelve más agresivo y crudo.
7. Depressive Age - Electric Scum (1996)
Para quienes quieran bucear en el mundo del metal under de los 90, este es un disco que no se les puede escapar. Se trata de un disco de culto en el que la banda alemana mostró una transición sonora desde el thrash y el metal progresivo hacia una fusión con el metal alternativo, el metal industrial y elementos del rock gótico.
6. Fear Of God - Within the Veil (1991)
La banda estadounidense no pudo sostener una carrera uniforme, pero su primer disco se presenta como una pieza única y de culto que podría enmarcarse dentro del thrash con elementos góticos y atmosféricos. Desde Metal Archives escribieron sobre el álbum: "Fear of God fue un éxito efímero, y este álbum fue una chispa única, pero brillante. Se fue demasiado pronto y no dejó sucesores para este increíble álbum, incluso 30 años después".
5. Mordred - In This Life (1991)
La originalidad es uno de los puntos clave de este disco, conocido por fusionar thrash metal y funk. A través de las canciones, nos encontramos con riffs pesados y líneas funkeras, además de secciones rapeadas y la participación de un DJ, todo esto sin perder la agresividad característica del género.
4. Anacrusis - Screams and Whispers (1993)
El disco de 1993 es considerado uno de los mejores de la carrera de Anacrusis, dada su solidez compositiva y la fusión entre sonidos e instrumentos que trascienden los lineamientos tradicionales del género. Este disco incluye una propuesta progresiva y técnica que desafía los lineamientos tradicionales del thrash metal.
3. Megadeth - Rust in Peace (1990)
Con riffs intrincados y composiciones impecables, Rust In Peace es considerado una obra maestra del thrash. Dave Mustaine y Marty Friedman formaron una de las duplas de guitarristas más formidables del género, mientras canciones como "Holy Wars... The Punishment Due" y "Hangar 18" demostraron cómo la complejidad técnica puede coexistir con la ferocidad de la distorsión.
2. Anacrusis - Manic Impressions (1991)
Este es uno de esos discos en los que no se pasa ninguna canción. Muchos lo consideran el mejor disco de Anacrusis por la continuidad temática entre sus letras, que lo acercan a ser un disco conceptual; por la potencia de la fusión entre thrash metal y metal progresivo; y también por la novedad en la batería gracias a la incorporación de Chad Smith, quien comparte nombre con el baterista de Red Hot Chili Peppers.
1. Sepultura - Arise (1991)
El cuarto álbum de Sepultura es una obra esencial del death/thrash metal, combinando riffs abrasivos, percusión tribal y letras apocalípticas. Con canciones como "Dead Embryonic Cells" y "Arise", los brasileros demostraron que el metal podía romper barreras geográficas y culturales, llevándolos al mainstream global.









