El pedal wah-wah fue inventado a mediados de los años 60, pero fue en la década siguiente cuando encontró su lugar definitivo en la historia de la música. Jimi Hendrix lo popularizó en canciones como "Voodoo Child", y, después de eso, prácticamente todos los guitarristas de rock, funk y soul lo incorporaron a su arsenal.
Lo que empezó como un efecto novedoso se convirtió en una herramienta ideal para imprimirle una identidad distintiva a cada canción. Por eso, hoy queremos recordar tres pistas en las que el wah-wah se roba todo el protagonismo.
Isaac Hayes - "Theme From Shaft" (1971)
La banda sonora de Shaft, la película dirigida por Gordon Parks, le valió a Isaac Hayes un Oscar a la mejor canción original en 1972. El wah-wah que abre la canción estuvo a cargo del guitarrista Charles "Skip" Pitts y rápidamente se convirtió en uno de los riffs más reconocibles de los años 70.
Funkadelic - "Maggot Brain" (1971)
La canción que abre el tercer álbum de Funkadelic es uno de los solos de guitarra más celebrados de la historia del rock. Para lograrlo, George Clinton le indicó al guitarrista Eddie Hazel que tocara como si acabara de enterarse de que su madre había muerto. Hazel grabó el solo de 10 minutos en una sola toma, usando el wah-wah para darle al instrumento una dimensión vocal difícil de lograr de otra manera.
Santana - "Black Magic Woman" (1970)
La canción fue escrita originalmente por Peter Green y grabada por Fleetwood Mac en 1968, pero fue Carlos Santana quien la convirtió en un clásico con su versión incluida en Abraxas, el segundo álbum de la banda oriunda de San Francisco. El wah-wah que Santana despliega en el solo fue clave para el sonido de la canción.









