El mundo despidió este jueves a David Hockney, una de las figuras más influyentes y reconocidas del arte contemporáneo. El artista británico murió a los 88 años en su casa, según confirmó su publicista, Erica Bolton, quien destacó que falleció "en paz" y lo definió como una de las personalidades más importantes del arte de los siglos XX y XXI.
Dueño de una carrera que se extendió durante más de siete décadas, Hockney construyó una obra caracterizada por el color, la experimentación y una permanente búsqueda de nuevas formas de representación. Desde los paisajes de Yorkshire hasta las piscinas californianas, pasando por retratos, collages fotográficos y trabajos realizados en iPad, el artista supo reinventarse constantemente sin perder su identidad.
Figura clave del arte pop británico de los años 60, desarrolló un lenguaje propio influenciado por maestros del Renacimiento, J. M. W. Turner, Pablo Picasso y el pop art estadounidense. Su capacidad para plasmar en sus trazos y colores la luz, el espacio y la vida cotidiana lo convirtió en uno de los artistas más valorados de su tiempo.
A continuación recopilamos cinco obras esenciales de David Hockney.
Retrato de un artista (Piscina con dos figuras)
Considerada su obra más célebre, muestra a un hombre nadando bajo el agua mientras otro lo observa desde el borde de la pileta. La pintura sintetiza varios de los temas recurrentes en la obra de Hockney: el paisaje californiano, la representación del agua, la tensión emocional entre las figuras y una composición de gran sofisticación visual. En 2018 se convirtió en una de las obras más caras jamás vendidas por un artista vivo al alcanzar los 90 millones de dólares en una subasta.

La salpicadura
Una de las imágenes más reconocibles del arte del siglo XX. La obra captura el instante posterior a un zambullido en una pileta. En ella no se ve al nadador, que ya desapareció bajo el agua, sino que lo único que se muestra de ese chapuzón es, justamente, la explosión de la salpicadura.

Sr y Sra Clark y Percy
Este retrato doble es considerado una de las grandes obras de la pintura británica moderna. Representa al diseñador Ossie Clark y a la diseñadora textil Celia Birtwell junto a su gato, llamado Percy.

Mis padres
En este retrato familiar, Hockney representa a sus padres con una sensibilidad alejada de los excesos del pop art. La pintura combina intimidad y precisión técnica para construir una imagen delicada y profundamente humana, considerada una de las obras más emotivas de toda su producción.

Christopher Isherwood y Don Bachardy
Este retrato de la pareja formada por el escritor Christopher Isherwood y el artista Don Bachardy refleja una de las facetas más destacadas de Hockney como observador de los vínculos humanos. Con una puesta en escena aparentemente sencilla, la obra transmite cercanía, complicidad y una notable profundidad emocional.










