Películas como El hombre de al lado o El ciudadano ilustre demostraron que la dupla de directores conformada por Mariano Cohn y Gastón Duprat ya se volvió una fórmula de éxito asegurado. El año pasado con Mi obra maestra, en la cual ambos escribían el guion pero Gastón dirigía y Mariano producía, decidieron probar una nueva combinación y en su más reciente film, 4×4, vuelven a intercambiar sus roles, siendo Mariano Cohn el director del film.

La cinta ofrece una historia original de un ladrón en la línea de marginalidad interpretado por Peter Lanzani. Un día normal, el ladrón entra en una camioneta para robar los objetos personales y el equipo del auto, pero cuando intenta salir se encuentra totalmente atrapado. Esto desencadena una enorme historia de encierro y tortura dentro del auto polarizado, donde nadie lo ve pero él puede ver a todos.

Las analogías con la realidad son claras, y si hay algo que este film hace muy bien es darle de lleno a la representación de la sociedad actual. La justicia a mano propia, el garantismo y la extrema violencia son algunos de los temas y tópicos del guion, y como toda obra de arte que se precie, se aleja de cualquier tipo de posicionamiento o juicio sobre los personajes y lo que hacen.

Desde el comienzo, con insistentes planos de rejas, alambrados y cámaras, la película establece su tema: la inseguridad. Aunque lo que sigue está centrado en el conflicto entre un ladrón y un médico harto de los robos, ese tema queda en suspenso y se desarrolla más el thriller sobre el intento de fuga de la camioneta. Recién en el tercer acto, cuando los protagonistas pasan a ser el médico interpretado por Dady Brieva y un negociador policial retirado interpretado por Luis Brandoni, la película retoma su asunto y presenta un debate muy frecuente en la sociedad pero infrecuente en el cine argentino: ¿Hay que confiar en la justicia institucional aunque sea defectuosa e ineficaz? O, si el ciudadano no se siente protegido por el Estado, ¿puede recurrir a la justicia por mano propia?

La película tiene este gran tema para debatir: quién es la víctima y quién es el victimario. Se acerca a los prejuicios y desventajas de lo que sufre un ser humano por su condición social y las reacciones de los demás ante el gran show sobre el final de la película junto a la información de los medios masivos de comunicación.