Aterrados es una película singular dentro del panorama del cine argentino. El cine de género no cuenta con una tradición fuerte en nuestro país, mientras que el cine yanqui lleva la delantera en lo que a taquillas se refiere.

Demian Rugna apuesta al cine de género. Aterrados es su más reciente film y plantea una nueva puerta dentro del terror argentino. Contra el cúmulo de prejuicios que rodea al género, Aterrados llenó las salas de todo el país y se paseó por variados festivales a nivel mundial.

En diálogo con Demian, conversamos sobre el género, el proceso de construcción del film y las repercusiones:

«El género es popular en todo el mundo, pero los que consumen el género de verdad son muy exigentes con el mismo. Lo que tiene es que es un público fiel, pero es exigente y más de parte de una película argentina, le perdonan mucho menos, porque ya hay un prejuicio bastante grande. Con Aterrados pasó que mucha gente no podía creer que estaba buena la película: ‘pero ¿Cómo? Si es Argentina y es de terror’. Y sí, pero puede estar buena. Y costó romper ese molde. Yo mismo lo veía en los cines, gente que entraba confundida a la sala del cine a ver la película, pensando que era una película norteamericana por el cartel. Se daban cuenta que era Argentina y se querían matar porque se equivocaron y entraron a una película argentina».

Aterrados ahora forma parte de la cartelera de Netflix, con lo que ha logrado aún más visibilización.

El film se estreno en la edición número 32 del Festival de Cine de Mar del Plata, luego de varias idas y venidas. El guion de Aterrados existe desde 2008, justamente por la resistencia de productores hacia el terror realizado en Argentina. Esta historia, que tiene lugar en un barrio familiar porteño tuvo como germen un corto también de Rugna:

«La peli nace de un corto que hice cuando estaba estudiando que se llama Tiene miedo, el corto representa la misma escena del pelado que sale de debajo de la cama en la película. Y tiene la característica que lo actúa el mismo actor del corto, pero fueron 15 años después. Con el correr de los años, fui conociendo gente y una persona me llamó para que escriba un guion de una película de terror y agarré ese corto y lo mezclé con otra idea que tenía, que eran esos golpes que escucha uno de los personajes, que cree que es el vecino, pero finalmente es otra cosa y empezó a salir el guion. lo escribí bastante rápido, creo que en un mes lo tenía terminado».

El film se centra en ciertos hechos paranormales que ocurren en el vecindario, aparentemente conectados y, en la investigación, intervienen diferentes sujetos con diversas miradas sobre los fenómenos sobrenaturales. Y si bien la narración que nos ofrece Aterrados consigue «satisfacer» al espectador, también abre diferentes posibilidades, por lo cual es muy posible que se piense en una Aterrados 2. En cuanto a la formación de ese relato y el impacto que el cine de género busca en el espectador, Rugna agrega:

“Hace falta que te asustes y que veas que los personajes están tan perdidos como vos. No hace falta que te expliquen todo».