Más allá de las críticas negativas recibidas por parte de la prensa, Bohemian Rhapsody ha tenido un éxito colosal en cuanto a taquilla y recepción del público en general. No caben dudas de que muchos extrañan al carismático Freddie Mercury y han visto en esta cinta un tributo a la altura de su talento y su arrolladora personalidad.

Pues bien, ahora que la biopic se consagra como la más aclamada de todos los tiempos, Brian May, uno de sus productores y ex miembro de Queen, se ha referido a lo que podría haber sido de ese filme con Sacha Baron Cohen (conocido por su papel en Borat) como protagonista.

Según reporta Digital Spy, el veterano músico considera que la versión inicial propuesta por Sacha hubiese sido un desastre. Y es que el excéntrico actor tenía en mente retratar a Mercury de una forma mucho más cruda. En pocas palabras, quería mostrar sin filtros el costado salvaje y escandaloso de la era de sexo, drogas y rock and roll que vivió Queen en los ’80.

Recordemos además que la primera vez que la película se puso en marcha fue durante 2010, pero por diversos motivos se fue retrasando cada vez más su rodaje. Finalmente, hubo muchos cambios y Rami Malek terminó por reemplazar a Sacha Baron Cohen en vista de las diferencias de este último con May y el resto del equipo creativo. Concretamente, esto comentó Brian al respecto:

«Bueno, fue casi un desastre. Creo que nos dimos cuenta justo a tiempo del desastre que iba a ser. Y en verdad no fue tan difícil caer en cuenta de ello. Creo que todos estábamos nerviosos al comienzo, cuando el proceso de selección del elenco estaba en marcha».

Asimismo, señaló estar muy complacido con la labor del actor que encarnó a su personaje:

«En cuanto al chico que me interpreta, Gwilym Lee, pasé mucho tiempo con él para que lograra comprenderme. Aprendió mis gestos y motivaciones. Así que cuando Freddie y yo estuvimos en el estudio, enfrentándonos, fue una escena muy real. Parte de eso fue improvisado, pero lo hicieron con el conocimiento suficiente como para entendernos desde dentro y hacia fuera».

Sin embargo, no falta quienes añoran la posibilidad de ver una representación mucho más sórdida de la vida íntima de un grupo tan icónico como Queen. Quizá en ese caso el largometraje hubiese tenido mejor acogida por parte de la crítica especializada.

No obstante, hasta el momento la película ha recaudado $600 millones de dólares. Con esos números en caja, es lógico que sus productores no se arrepientan de esta versión estrenada hace unas semanas.