Christopher Nolan está viviendo el gran éxito de La odisea, su nueva película. Como ocurre con cada proyecto que el británico ha presentado en los últimos años, se trata de una producción que supera a sus obras anteriores en términos de escala, elenco y grandilocuencia narrativa.
En esta oportunidad, el director apuntó a lo más alto dentro del cine mainstream en lo que respecta a la magnitud del film: un elenco repleto de estrellas, la adaptación de una obra literaria clásica y la realización de una épica antigua.
Sin embargo, en los comienzos de su carrera apostaba más por el thriller psicológico. Por eso, David Lynch fue un director que lo influenció profundamente, específicamente en la creación de Memento, su primer gran éxito.

La película de Lynch que lo marcó
Sobre esto habló durante su paso por el armario de Criterion, una divertida propuesta en la que distintas figuras del cine eligen sus películas favoritas. En el caso de Nolan, hizo una selección bastante extensa, entre la que se destacó la película de 1997 Carretera perdida, de Lynch.
Sobre ella relató: “Cuando la vi por primera vez, no puedo decir que disfruté la película. Me resultó bastante laboriosa de ver. Pensé que era bastante pesada, bastante difícil". Cualquier persona que se haya enfrentado a la obra de Lynch sabe que los primeros visionados pueden resultar desconcertantes y que, tal como le sucedió a Nolan, algunas claves van apareciendo con el tiempo.
“Pero semanas después me encontré pensando en ella y recordándola como si estuviera recordando uno de mis propios sueños, lo que demuestra la forma en que Lynch descubrió cómo tomar la lógica de los sueños y la experiencia de soñar para crear una especie de representación cinematográfica de eso para el público", agregó, mostrando su clara admiración por su colega.

Esta no es la primera vez que Nolan hace referencia al cine de Lynch como una de sus influencias. De hecho, había declarado: "Me di cuenta de que Lynch había creado la forma de una película que proyectaría una sombra en mi memoria, adoptando la forma de un sueño. Es como un hipercubo: la sombra de un objeto tetradimensional en nuestro mundo tridimensional".
Específicamente, el cine de Lynch y Memento tienen varios aspectos en común que se relacionan con las posibilidades de la mente humana y aquellos espacios que resultan desconocidos e incomprensibles para la lógica, una temática que se ha repetido en la obra de Nolan.
En lo que respecta a sus elecciones dentro de Criterion, el director demostró su amplio gusto cinematográfico e incluyó entre sus favoritas Malcolm X, Ciudadano Kane, Mabuse, Boyhood, una colección de cinco películas de John Cassavetes, Asesinos, entre otras.










