El mundo de Oz se sigue expandiendo con la segunda entrega de Wicked, la adaptación del musical de Broadway que muestra el lado B de la historia de la Bruja Malvada del Oeste. Luego de una potente primera parte, ahora nos encontramos con la secuela y aparente final de este relato. Cynthia Erivo y Ariana Grande vuelven a la pantalla para interpretar a la Bruja Malvada y al Hada Buena, respectivamente.

Pero esos son motes que les han sido asignados por poderes que las trascienden: ellas simplemente son Elphaba y Galinda, dos amigas que soñaban con conocer al Mago de Oz y que descubrieron que no solo es un farsante, sino también un tirano que mantiene a una parte del pueblo de Oz enceguecida y a otra condenada al ostracismo.

Cynthia Erivo en Wicked, por siempre

Wicked: Por siempre se une a la tendencia de abordar la génesis de los “villanos”, partiendo de la premisa de que ningún personaje nace malvado. Así, en la primera parte conocemos el pasado de Elphaba, una niña que no puede controlar sus poderes, que nació bastarda y que creció siendo discriminada. En esta segunda parte, se construye como un personaje justiciero que se enfrenta al poder que domina Oz: un poder que, para sostenerse, necesita de una figura carismática que mantenga al pueblo bajo la ilusión de felicidad y de un personaje malvado que amenace ese falso bienestar y funcione como enemigo común.

El bien y el mal están perfectamente delimitados en el film de 1939, El mago de Oz, pero ahora conocemos el detrás de escena que transcurre mientras la pequeña Dorothy busca volver a su hogar. Aquello que en la película original se da por sentado, aquí se desmantela: el Mago de Oz opera con un aparato de propaganda política de tono totalitario que le indica al pueblo a quién adorar y a quién perseguir. En este marco, vemos al Mago jugar y bailar con un globo terráqueo que luego explota en su cara, una referencia directa a El gran dictador de Charles Chaplin.

Wicked: por siempre es, ante todo, una película sobre la amistad entre dos mujeres que, en principio, estaban destinadas a ser enemigas, pero que eligen unirse para desestabilizar a un poder tiránico. En su alianza comprenden que revelar la verdad a un pueblo no siempre es la vía más efectiva para salvarlo. La película sugiere que, para que una sociedad funcione en armonía, el bien y el mal necesitan tener un rostro, algo que podemos ver plasmado también en nuestra actualidad.

El triunfo de las dos películas que integran Wicked es la de unirse a la tradición de los grandes musicales de Hollywood aunque sin un argumento facilista, sino incómodo, repleto de injusticias y que intenta derribar estereotipos. Todo esto sin dejar de ser una pieza del maistream que rebosa de estímulos audiovisuales, goza de un exhuberante diseño de producción y cautivantes melodías.

Wicked: por siempre está disponible en cines.

Wicked: Por Siempre | Tráiler Oficial (Universal Pictures) – HD
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