Steven Spielberg es considerado por gran parte de la industria cinematográfica como un genio absoluto. Así lo podemos comprobar cuando nos enteramos de que ha sido la persona más mencionada en los discursos de agradecimiento de los Oscar —superando incluso a Dios—. Sin embargo, el director de Tiburón tiene detractores, sobre todo entre sus colegas más alternativos.
Este es el caso de Alejandro Jodorowsky, quien en una entrevista de 2008 con Bright Lights Film Journal afirmó: "Hay muchos cineastas que me gustan, y hay otros que odio. Pero al director que más odio es a Steven Spielberg. Y segundo, a Walt Disney. Creo que Spielberg es el hijo de cuando Walt Disney se acostó con Minnie Mouse".
Claramente, las crudas declaraciones del director de La montaña sagrada apuntan al imperialismo que representan los citados cineastas y a cómo se volvieron la representación más férrea del reinado de Hollywood en todo el mundo. Por eso, se inclina por directores que se rebelan ante las reglas del mercado; entre ellos, el español Luis Buñuel.

La comparación con Buñuel
"Buñuel siempre fue honesto. Si tenía limitaciones, entonces hacía una foto limitada. Siempre fotografiaba a la altura de los ojos, nunca ponía la cámara aquí arriba, porque tenía limitaciones y aceptó tenerlas. Me gustan las películas honestas. Como algunas películas de Hong Kong —esos cineastas son unos ladrones honestos: hacen negocios y son tan honestos al respecto que es fantástico—. Pero, por ejemplo, Spielberg no es honesto", agregó.
Mientras que, para muchos, Spielberg es un faro en materia de terror, ciencia ficción y cine de aventuras, el director chileno no lo ve así. "Odio a Spielberg porque ninguna de sus películas es honesta. Su violencia es enfermiza, no es honesta. Muestra una violencia enfermiza como si fuera el padre de la historia. Odia a los judíos porque él es judío. Hace negocios con eso, con Europa. Es fascista porque Estados Unidos es el centro de su mundo. Si pudiera matar a Spielberg, lo haría".
Las declaraciones de Jodorowsky resultan extremas, aunque posiblemente sean una forma de expresar su postura frente al séptimo arte, algo que queda claro al ver su cine, influenciado por el surrealismo y el cine de vanguardia. De hecho, esta opinión volvió a repetirse en una entrevista de 2013, cuando hizo referencia al "mal" que representó la ola de blockbusters que se inició en los años 80 en Hollywood: "Siempre digo el degenerado de Steven Spielberg, porque fue él quien inició con esto de hacer del cine el gran espectáculo y aplaudir los efectos especiales".









