Algunos villanos suelen ser más queridos que los héroes de las películas. Estos personajes malvados logran cautivar al público ya sea por su inteligencia, su ausencia total de moral, su personalidad excéntrica o por la manera en que transforman el relato. Así, desde el sitio Pubity invitaron a sus seguidores a votar por el mejor villano de la historia.
En esta votación compitieron grandes personajes del cine, algunos humanos y otros no: Darth Vader de Star Wars, Gollum de El señor de los anillos, el coronel Hans Landa de Bastardos sin gloria, Freddy Krueger de Pesadilla en Elm Street, Tony Montana de Scarface -interpretado por Al Pacino-, y Thanos de Los vengadores, entre otros. De todos ellos podemos decir que son tan temibles como atractivos, aunque ninguno logró llegar a la final.

El ganador fue el Guasón, específicamente el interpretado por Heath Ledger en El caballero de la noche. Este personaje llegó a la final con Pennywise, el villano y protagonista de It y, finalmente, el enemigo de Batman se impuso con un 83% de los votos, frente al 17% que recibió el payaso asesino.
El Guasón de Ledger se presentó como un personaje superador al de los cómics. No solo por su profundidad psicológica, sino también porque el aspecto cómico quedó en un segundo plano para darle a la maldad del personaje un sentido más ligado a lo político-social que a la locura como mera excusa.
Cómo se gestó el Guasón para El caballero de la noche
El caballero de la noche se convirtió en una de las trilogías de Batman mejor valoradas y, en el marco de los 10 años de su estreno, John Caglione Jr., quien junto a Conor O'Sullivan fue responsable del área de maquillaje de esta producción de Warner Bros. Pictures, habló sobre cómo fue el proceso para llegar al personaje final.
En primera instancia, Caglione comenzó hablando sobre la idea original que tuvo para el personaje: “Leí el guion de The Dark Knight sin haber visto la primera de las películas de la trilogía de Christopher Nolan. Tenía la sensación de que era algo con un look más orgánico y real, no tan ligado a los cómics. Cuando llegué, hablé con Chris, lo conocí y quedó claro que quería un acercamiento más realista con respecto al maquillaje”.
En cuanto al diseño del maquillaje, agregó: “Tenía que lucir muy venido a menos, abandonado. Así que mis primeros intentos fueron demasiado perfectos, por lo que, de alguna manera, tuve que dejar que mi mano fuera libre. Fue realmente difícil hacer eso”.









