John Waters es conocido por ser uno de los cineastas más transgresores y originales de la historia. Su cine nunca estuvo en sintonía con las modas ni con las exigencias del mercado. Por eso, es de esperar que no sea precisamente un fanático de la inteligencia artificial aplicada a los procesos creativos.
El director de Pink Flamingos no encuentra un valor especial en las herramientas de IA para avanzar en la creación de una obra, sino que defiende la manufactura humana. Además, ha visto trabajos de IA que intentan replicar su estilo y no los considera realmente buenos. De todos modos, propuso que tenga aplicaciones más trascendentes, por ejemplo, en la medicina.
Sobre esto habló en una entrevista con Billboard y dijo: “No sirve para ayudarme a escribir. Usaría la IA para curar el cáncer. Pero para escribir, no. Vi algo que supuestamente había escrito para mí una IA, y era como un primer borrador realmente malo, pero sí, era un primer borrador”.
El estilo de Waters es completamente opuesto a los cánones del "buen gusto" y se apoya fuertemente en el grotesco. Además, su obra cinematográfica suele estar muy cerca de la pornografía. Por eso agregó: “Creo que siempre pensé que la IA sería buena para la pornografía, pero se nota. Se ve demasiado bien. Pensé que me gustaría, pero no. Se ve demasiado bien”.









