Keanu Reeves ha decidido involucrarse en el caso de Carl Rinsch, el director que se enfrenta a Netflix en la justicia. En un intento de ayudarlo, el actor de Matrix escribió una carta dirigida al juez Jed Rakoff para pedir "clemencia" ante la situación de Rinsch, quien recibirá el veredicto en un mes y podría enfrentarse a años de prisión y a una multa económica altísima.
Reeves trabajó con Rinsch en la película 47 Ronin y también funcionó como inversor de la serie White Horse, en la que el director iba a trabajar junto a la plataforma de la N. Pero, según indican las investigaciones, Rinsch estafó a Netflix por 11 millones de dólares, gastándose el dinero que iba destinado a la producción en bienes de lujo para su vida personal —entre los que se cuentan cinco Rolls-Royce y un Ferrari—. Por eso, enfrenta cargos de fraude electrónico, lavado de dinero y transacciones ilegales.
Estos cargos podrían traducirse en una sentencia de entre 8 y 10 años de prisión y el pago de 11 millones de dólares en concepto de indemnización a la plataforma. Por su parte, Netflix también incluyó en su reclamo la cifra de 4.4 millones de dólares en concepto de honorarios de abogados, lo cual fue juzgado por la defensa como un monto inflado; además, declararon al director indigente e imposibilitado para afrontar ese pago.

Por su parte, Reeves quiso ayudar a Rinsch, aunque sin desconocer la responsabilidad que tuvo en los hechos. "En mi opinión, Carl puede autosabotearse al exagerar la magnitud, el alcance y el contexto de lo que se había negociado, lo que lo coloca a él y a sus contrapartes en una situación de conflicto. No pretendo compartir esto como una excusa ni como una minimización de lo que se le ha imputado, sino simplemente como una posible explicación de sus motivos".
La sentencia se dictará el 29 de junio y la estrella de Hollywood quiso utilizar su influencia y sus antecedentes laborales con él como una forma de asistirlo en una situación que podría significar su ruina total. Desde su punto de vista, Reeves califica en la carta al director como "un artista excepcional" e intenta hacer un análisis del origen de su comportamiento, aunque también aclara no tener las herramientas de la psicología para comprender a fondo las razones de sus actos delictivos.









