El trabajo del actor parece ser glamoroso y siempre ligado a lo lúdico, pero esto es lo que vemos en la pantalla, y no siempre refleja lo que sucede durante un rodaje. Así, para algunos intérpretes, ciertos roles de su carrera resultaron un verdadero martirio. Kevin Bacon, un actor que ha trabajado en diversos géneros y que ha demostrado un gran profesionalismo a lo largo de su carrera, sufrió cada segundo de El hombre sin sombra.
Este film, dirigido por Paul Verhoeven, se estrenó en el año 2000 y la crítica no fue muy benevolente con él. Se trata de una película de terror y ciencia ficción de alto presupuesto que cuenta la historia de un científico que decide probar un suero para volver invisibles a los animales y empieza a experimentar efectos muy adversos en sí mismo.
Para interpretar al científico, Bacon tuvo que usar un incómodo traje que le permitía mantener "su forma humana". En diálogo con James Corden, relató: “Tuve que usar esta cosa durante, no sé, seis u ocho meses, y era horrible”. Se trataba de una máscara muy ajustada, adherida a su piel, que permitía que el resto de los personajes lo viera. Sobre ella agregó: “La odiaba. La odiaba. No te imaginas cuánto odiaba usar esta cosa. Tenía que estar pegada a mi cara”.









