David Lynch siempre fue un acérrimo defensor de su arte. De hecho, el cineasta reconocido por cintas como Mulholland Drive, Eraserhead y Blue Velvet, nunca dudó en manifestar su opinión sobre las nuevas tecnologías y las maneras más actuales de consumir el séptimo arte.
Para el fallecido director, las películas (al menos las suyas) siempre fueron concebidas para ser disfrutadas en una sala de cine y nunca en un dispositivo móvil. De hecho, en un contenido adicional incluido en el DVD de Inland Empire, su última obra para la pantalla grande, Lynch dio su parecer sobre el tema.
“Si ves la película en un teléfono o en tu computadora, jamás la vas a experimentar ni en un billón de años”, aseguró. “Vas a creer haberla experimentado, pero te van a engañar, porque vas a sentir la debilidad y la putrefacción extrema de una posible experiencia en otro mundo”.
Y agregó: “No dejes que tus amigos ni un anuncio de televisión te engañen para que aceptes la debilidad. Es una pena. [...] Es tan triste que creas haber visto una película en tu maldito teléfono. Sé realista”, sentenció.









