Entre los recientes estrenos del Festival de Cannes se encuentra La bola negra, el largometraje español dirigido por Javier Calvo y Javier Ambrossi que ya dio que hablar por los extensos minutos de ovación que generó luego de su proyección. El film está protagonizado por Guitarricadelafuente, Carlos González y Miguel Bernardeau, mientras que Lola Dueñas y Penélope Cruz desarrollan papeles secundarios.
La historia transcurre en diferentes eras —1932, 1937 y 2017— y la sinopsis oficial adelanta: “La bola negra narra las historias entrelazadas de tres hombres en tres épocas diferentes. Tres vidas íntimamente unidas por la sexualidad y el deseo, el dolor y la herencia, y una de las últimas obras inconclusas del poeta español Federico García Lorca”.
En la rueda de prensa durante el festival francés, la actriz de Volver quiso relatar una anécdota personal que sucedió durante el rodaje y que funciona como muestra de los momentos duros que les toca atravesar a los intérpretes, o de las situaciones extremas que logran unir a las personas durante el proceso de producción.
La llamada que la paralizó
Mientras Cruz esperaba para filmar una escena de la nueva película de Los Javis, recibió una llamada médica que la dejó sin palabras: "La prueba del otro día… creo que tienes un aneurisma cerebral. No estoy seguro, tienes que volver el viernes", recordó sobre el mensaje de su doctor. Pero el show debe continuar, tal como siguió relatando: "Empecé a llorar, Pablo me seguía poniendo la peluca. Ahí decidí no decirles nada. Solo le pregunté al médico: '¿Puedo hacer cardio? ¿Puedo cantar y bailar las siguientes 12 horas, o paro el rodaje?'".
Afortunadamente, el diagnóstico no se confirmó y la actriz española se encuentra en perfecto estado de salud; pero, mientras esperaba para salir a escena, la situación la dejó paralizada. "Ese momento, el día que de viejecita me muera, será un momento que recuerde como de los más surrealistas de toda mi vida. Estar subida en ese tanque, pensando que tenía un aneurisma —que al final fue una falsa alarma— y, al entrar ahí, encontrarme con la vida que había, ver que ellos estuvieron trabajando con la figuración cinco horas antes de rodar ese número", reflexionó.
"Yo ese día no me desmayé de milagro", agregó sobre cómo se sintió, aunque decidió mantener su profesionalismo para no afectar la escena. Durante su intervención en la conferencia, Cruz explicó que su decisión de compartir esta información tiene que ver con revelar "qué cosas vivimos juntos a veces y hay que seguir adelante". "Me emocionó la reacción tan generosa de ellos, que eran los únicos que lo sabían", cerró al recordar la actitud que tomaron los directores, quienes la acompañaron y le dieron la posibilidad de frenar el rodaje de La bola negra aunque, afortunadamente, no fue necesario.









