Johnny Depp ha forjado una filmografía exitosa y diversa, en la que pudo demostrar su versatilidad como actor. Con una carrera marcada también por los escándalos, erigido como el chico malo del cine mainstream y convertido en el fetiche de Tim Burton, el estadounidense ha prestado su voz a dibujos animados, ha interpretado a un excéntrico pirata, a asesinos y a personajes reales, entre muchos otros roles. A continuación, las tres mejores películas de Johnny Depp.
Pesadilla en la calle Elm
1984 - Dir. Wes Craven
El debut cinematográfico de Depp fue en el clásico de Wes Craven, uno de los títulos clave del terror slasher. Si bien su papel es pequeño, la primera entrega de la historia de Freddy Krueger no solo le abrió las puertas de Hollywood, sino que también se convirtió en una película de culto, con una legión de fanáticos devotos, y posicionó al actor como una figura que continuaría coqueteando con el cine de género.
Blow
2001 - Dir. Ted Demme
En esta biopic sobre el narcotraficante estadounidense George Jung, quien se une al cartel de Medellín y a Pablo Escobar, Depp interpreta uno de los papeles más elaborados de su carrera. Al encarnar al personaje desde su juventud hasta la vejez, no solo lo vemos transformarse físicamente, sino también atravesar todo tipo de situaciones: la fama y el poder como líder narco, la pasión en la relación que mantiene con el personaje de Penélope Cruz, la caída del magnate y, finalmente, la locura.
Ed Wood
1994 - Dir. Tim Burton
El trabajo de Depp junto a Burton abarca algunas de las películas más interesantes e icónicas de su carrera. De hecho, fue junto al director que su trayectoria dio el salto definitivo hacia la fama y el fetichismo cinematográfico. Podríamos mencionar grandes títulos como El hombre manos de tijeras y El cadáver de la novia, pero en Ed Wood Depp interpreta al director de cine clase B que fue catalogado como uno de los peores del mundo, y ofrece una actuación memorable.
En esta película en blanco y negro, Depp aborda el personaje desde una lógica infantil, apasionada y obsesiva. Además de retratar los caóticos rodajes de los films de Wood, esta biopic también indaga en su sexualidad y en su práctica de travestirse en secreto. Es una pieza infaltable para los amantes del cine, ya que retrata una época muy particular de Hollywood —los años 50 y la explosión de la ciencia ficción— y construye una película de clase B que, a su vez, rinde homenaje a esa tradición.









