La banda sonora es una parte fundamental de cualquier película, pero en un film de terror puede ser aún más importante. Las maneras de infundir miedo son variadas, pero la música es una herramienta esencial, y así lo demuestran algunas de las más grandes películas del género. A continuación, las 4 mejores bandas sonoras de terror.
Tiburón
1975 - Dir. Steven Spielberg
John Williams hizo gran parte de su carrera junto a Spielberg. El compositor demostró su versatilidad en bandas sonoras de films de acción, dramas históricos y también en el terror. Fue con solo tres notas en el piano que nació una de las melodías más reconocidas y aterradoras del género. A través de la música podemos sentir el acecho del tiburón y, con el piano y la orquesta, se crea uno de los mejores climas de tensión que haya existido en el cine.
Suspiria
1977 - Dir. Dario Argento
Los giallo de Argento dieron un espacio fundamental al soundtrack. La modernidad de Suspiria —una de sus obras más celebradas— no solo se imprime en sus personajes y excéntricos decorados, sino también en la banda sonora, que estuvo a cargo de la banda italiana de rock progresivo Goblin. Este soundtrack está signado por la presencia de sintetizadores y la creación de atmósferas misteriosas que infunden terror con solo oírlo. La banda sonora fue compuesta antes del rodaje —algo que también ponían en práctica Ennio Morricone junto a Sergio Leone— y fue editada a modo de álbum.
Halloween
1978 - Dir. John Carpenter
John Carpenter no solo es uno de los grandes maestros del cine de terror, sino que también es compositor de bandas sonoras. Fue él el responsable de darle un sonido inolvidable a este film pionero del slasher. Con ingenio y maestría, se valió de piano, cuerdas y sintetizadores para crear una melodía rápidamente reconocible, que logró trascender a la película en sí misma y convertirse en sinónimo de terror y misterio.
Psicosis
1960 - Dir. Alfred Hitchcock
Si hablamos de momentos inolvidables del cine de terror y de melodías que, con solo la primera nota, logran remitir a una escena, el tema principal de Psicosis se lleva el primer puesto. Para la icónica e influyente "escena de la ducha", el director se decidió por una pieza que transmite desesperación y urgencia, interpretada por estridentes violines.













