Close Menu
    Facebook X (Twitter) Instagram YouTube
    Facebook X (Twitter) Instagram
    Indie Hoy
    Comunidad
    • Música
      • Noticias
      • Recitales
      • Descubrir
      • Historias
      • Entrevistas
    • Cine y Series
      • Cine
      • Series
    • Agenda
    • Cultura
    • Comunidad
    Indie Hoy
    Comunidad
    Cine

    One More Time with Feeling: encontrar una vela encendida cuando las luces están apagadas

    De Juampa Barbero23/06/2017

    Lo que iba a ser un documental sobre la grabación en estudio del último disco de Nick Cave, logró ser eso y mucho más. La oscuridad no solo tiñe su discografía, su atuendo y su perspectiva sobre la vida sino que un hecho trágico y conmovedor logró cubrir de un negro aún más profundo estos últimos pasos del músico australiano: la muerte de uno de sus hijos gemelos, Arthur Cave, quien cayó por un acantilado con solo quince años. Su último disco se titula Skeleton Tree. Es como un fondo vacío de imágenes, como ver un pozo sin fondo, donde todo está apagado y lo único que se puede leer es el nombre del álbum y de Nick Cave en una tipografía verde computarizada. Hay canciones que están claramente asociadas a la tragedia, para no decir casi todas, pero este documental se reserva todo tipo de intromisiones de las que un periodista torpe no sabría cómo retratar. El director Andrew Dominik (Mátalos suavemente) conserva siempre el respeto hacia Nick como a su familia y amigos y procura mantenerse la gran mayor parte del tiempo dentro del estudio de grabación y enfatizar aquel enorme sacrificio que es encontrar una vela encendida cuando las luces están apagadas.

    Narrar el dolor nunca fue algo lejano para él, pero nunca antes tan cercano y tan aterrador. La película no tiene la necesidad de adentrar en el drama para tenerlo siempre presente, con Nick Cave reflexionando sobre el cambio en su rostro ya es suficiente. Su mirada intimidante, ahora aún más golpeada, pone la piel de gallina cuando usa entre paréntesis la desilusión y lloran esas notas que alguna vez estuvieron y ya son cada vez más difíciles de encontrar. Como una especie de descargo pero manteniendo toda su postura y su peinado intacto, un Nick Cave convaleciente y distante, sin saber a qué cámara hablarle, hasta sin saber qué hacen las cámara ahí. ¿Para qué? Pocos son los momentos que se anima a hablar directamente del hecho, la música hace lo demás. Mientras, la cámara recorre, levitando, como una especie de fantasma el registro de los diferentes instrumentos que buscan la melodía perfecta para este momento de su vida y su trayectoria. Se intercalan a estos momentos en el estudio, algunos pocos en su casa donde se fuerza una cotidianeidad pero poco le interesa a la película ser un fantasma invisible, sino todo lo contrario, el registro es constantemente mostrado y se prevalece de hacer presente la idea de estar filmando un documental. Jugar con esa doble cara de la imagen audiovisual. Y esto no es menor, ya que lo doble, el otro, es una idea permanente en la cabeza de Nick Cave, quien se levanta con esos pensamientos que parecen atormentarlo día a día, de que ya no es él, sino otro, sus ojos cambiaron y así su mirada, su rostro también y así sus facciones, su narrativa y así sus canciones. Pero sus admiradores no funcionan como espejo todos los días al levantarse, por más que sigan viendo al mismo que ya vimos en otros documentales anteriores, hasta en ficciones como en Las alas del deseo de Wim Wenders, uno puede ver a alguien parecer ser el mismo, siendo otro.

    Esta idea llega a su máximo exponente cuando quien aparece y le habla a la cámara es su otro hijo, sin siquiera nombrar a su hermano muerto, pero ya con verlo, siendo gemelos, es imposible no acercarse al otro. El director le da una cámara y le pide que saque fotos cuando quiera mientras que el montaje va a ser de esa imagen detenida en el tiempo los pequeños momentos de colores vivos entre tanto blanco y negro. Dos son las fotografías que muestra al instante la película, la primera al camarógrafo, desvelando el otro del artificio y la segunda a su padre, de perfil y duplicado, imprimiendo todo su misterio.

    Andrew Dominik Nick Cave One More Time With Feeling
    Compartir WhatsApp Twitter Facebook

    Seguir Leyendo

    Matt Damon y Tom Hanks
    El mejor actor del mundo para Matt Damon y Tom Hanks
    La bola negra, película de Los Javis
    Crítica de La bola negra: Los Javis brillan con su obra definitiva
    Augusto Gordillo Lisboa en Carne
    4 películas argentinas para ver en cines en noviembre
    Sebastián Lelio
    Murió Sebastián Lelio: 3 películas destacadas del director chileno
    K-Pop Demon Hunters
    Netflix lanzó una sorpresa para los fans de K-Pop Demon Hunters
    gente en el cine con máscaras de scream
    Vuelve el Festival Buenos Aires Rojo Sangre: Fechas, películas y una nueva sede
    Liam Neeson en La mangosta (2026)
    Qué ver en Prime Video: 3 estrenos imperdibles
    Tim Burton
    El avance de la IA hizo que Tim Burton valore más una técnica de animación
    Anne Hathaway en Mother Mary
    Qué ver en HBO Max: 3 películas nuevas aclamadas por la crítica

    Lo último

    Las 5 mejores canciones de Eric Clapton según Indie Hoy
    El mejor actor del mundo para Matt Damon y Tom Hanks
    The Beatles: 5 grandes canciones escondidas en Anthology
    El disco de The Beatles que a Billy Joel no le gusta: "Una colección de canciones a medio hacer"
    Ver Más
    Indie Hoy
    Facebook X (Twitter) Instagram YouTube TikTok
    • Comunidad
    • Acerca de Indie Hoy
    • Contacto
    • Política de privacidad
    © 2026 Indie Hoy. Todos los derechos reservados.

    Escriba arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.