Las historias siempre tienen más de un lado. En agosto te contábamos la demanda millonaria que Robert De Niro y su compañía efectuaron sobre una ex empleada, Graham Carter Robinson. En aquella demanda se alegaba que Robinson, ex vicepresidenta de producción y finanzas de Canal Productions, había maratoneado 55 capítulos de Friends durante cuatro días en su horario de trabajo, además de utilizar dinero de la empresa para costosas comidas personales y demás.

Ahora, se conoce la voz de Robinson y parece que el trato del actor de Taxi Driver hacia ella no era exactamente el más adecuado. Es Graham Carter Robinson la que demanda ahora a De Niro, alegando “comportamientos abusivos” en el trabajo.

La mujer trabajaba con De Niro desde 2008 y en su demanda afirma que el actor tenía tratos sexistas, en los que demandaba “encargos estereotípicamente femeninos como las tareas del hogar”. Además, asegura haber recibido sugerencias de contenido sexual, “contacto físico no deseado” y objeta que De Niro “no acepta la idea de que los hombres deben tratar a las mujeres como iguales.”

Claro está que “Robert De Niro es alguien anclado en el pasado”, como expresa Robinson en la demanda a la que tuvo acceso TMZ, y que su actitud machista y modus operandi patriarcal son el fondo detrás de los maltratos no solo a ella sino a otras empleadas, con un lenguaje no apropiado y ofensivo cargado de sexismo.

De parte del equipo de abogados que llevan a cabo la recientemente presentada demanda, explican que “De Niro se enfureció ante la perspectiva de que la Sra. Robinson presentara una demanda que desafiara su comportamiento. Él tomó represalias y atacó primero.”

Robert De Niro y su equipo aún no han contestado estas acusaciones pero sí podemos ver que la tortilla se dio vuelta considerablemente.