Si bien a los 19 años Robert Pattinson tuvo su primer gran oportunidad en la pantalla grande al ponerse en la piel de Cedric Diggory para Harry Potter and the Goblet of Fire (rol que volvió a interpretar en Harry Potter and the Order of the Phoenix dos años después), el personaje que le abrió las puertas de lleno a la industria hollywoodense fue el de Edward Cullen, el vampiro de aspecto adolescente y principal protagonista de la franquicia Crepúsculo.

A pesar de haber sido la saga de largometrajes que lo catapultó al éxito y le valió un nombre en el negocio, durante mucho tiempo Pattinson no titubeó en demostrar su odio por los cinco films basados en las novelas de Stephenie Meyer, pero ahora el actor parece haber dejado atrás su bronca con respecto a las cintas.

En una entrevista con USA Today, Robert aseguró que guarda “un bonito recuerdo de las películas” y explicó:

“Creo que cuando algo se convierte en un fenómeno masivo, siempre hay gente que se molesta porque está en todas partes. Pero ahora parece algo retro: la banda sonora, la moda. Es como, ‘Oh, eso es tan de fines de los 2000′».

«Es encantador ahora que la manía no es tan intensa», agregó Pattinson. «La gente se me acerca y tiene muy buenos recuerdos de eso. Es algo muy dulce. Creo que la única parte aterradora estaba en el meollo de todo, cuando era muy, muy intenso. Ahora la intensidad murió y es sólo quedan recuerdos muy acogedores».