Semanas atrás llegó a los cines Michael, la biopic sobre Michael Jackson y, así como está recaudando grandes cifras en la taquilla, también está recibiendo una gran cantidad de críticas negativas. Sobre el film se expresó Spike Lee, el director de cine que no solo se ha declarado fan de Jackson, sino que ha trabajado con él.
En una entrevista con CNN el cineasta rebatió las críticas que recibe el film de Antoine Fuqua, principalmente por dejar de lado las acusaciones de abuso sexual infantil que recibió Jackson. Lee hace referencia a la línea temporal que abarca el film, que es desde la infancia del músico hasta la gira de presentación del álbum Bad en 1988. Por eso, expresó que los hechos omitidos no "encajarían en la cronología de la película".

La defensa de Lee
“Para empezar, si eres crítico de cine y te quejas de ciertas cosas —de todo esto—, la película termina en el 88”, dijo en torno a una de las críticas centrales que recibió el film, ya que la primera denuncia a Jackson no llegaría hasta 1993. “Las cosas de las que hablas, las acusaciones, ocurren [más adelante]. Así que criticas la película por algo que te gustaría que estuviera, pero no encaja con la cronología de la película. La gente acudió. En todo el mundo, la gente demostró su cariño”, completó.
En torno a su relación personal con Jackson, Lee agregó: “Extraño a Mike. Extraño a Prince. Es como si fueran mis hermanos. Trabajé con ambos. Son personas maravillosas”, recordó. Fue para el videoclip de “They Don't Care About Us” —que fue filmado en diferentes ciudades de Brasil y contó con la participación de Olodum— que Lee se sentó en la silla de director y entregó una de las piezas clave de la videografía de Jackson.
En nuestra crítica sobre Michael publicamos: "Michael llegó a las salas de cine para atraer a miles de personas curiosas por conocer más sobre la vida del 'Rey del pop' y deleitarse con sus canciones. El resultado de este proyecto, del cual participó parte de la familia Jackson, es una historia claramente edulcorada y tendenciosa que se vale de los más anquilosados valores clásicos en términos de guion que ya no funcionan en nuestro cine. En esta película, la fascinante historia de vida de Michael Jackson es reducida a una polarización entre buenos y malos y entre talentosos y ambiciosos; todo esto condensado en la figura de Jackson y su padre, respectivamente.









