Así como las mujeres curanderas de siglos pasados fueron condenadas por “brujas” y “herejes” hace siglos, hoy no faltan quienes arremeten en contra de la comunidad LGBTQI.

En pleno 2018, sabemos la cantidad de tabúes que subsisten en torno a la práctica libre de la sexualidad; más aún con el ascenso de líderes políticos con tendencias fascistas en diversos países del mundo, América Latina incluida.

Frente a ese panorama, Luca Guadagnino, director del remake de Suspiria, cinta de terror y suspenso, opinó sobre esos asuntos. Concretamente, en un diálogo con NewNowNext, abordó el nexo entre la situación de las brujas y la de las personas sexualmente diversas:

“Hay una sensación de posible persecución por la manera de ser… no me interesan los secretos. De hecho, si miras la película notas que hay brujas desde el minuto uno. No le doy importancia al misterio. Pienso que los secretos son una forma de control, y peor, de autocontrol y autocensura. Creo que se trata de ser acusado por lo que sos, eso es más importante para mí. Entonces, sí hay un paralelo, está ahí. Estas mujeres, que han sido perseguidas a lo largo de los siglos y asesinadas por la ley de la iglesia, eran en realidad personas que solo querían ser ellas mismas, y tal vez pasar tiempo juntas”.

Tales palabras no resultan sorpresivas para quienes conocen su trayectoria, puesto que él narró una historia de romance homosexual en la aclamada Call Me By Your Name y exploró lo discutible de ciertas realidades en A Bigger Splash.

Hasta el momento, esta adaptación del clásico de Dario Argento se destaca por su banda sonora creada por Thom Yorke y además hizo llorar a Quentin Tarantino.