Hollywood lanza una enorme cantidad de películas cada año, pero en el camino también quedan muchas producciones truncas. Algunos de estos proyectos inconclusos llegan a anunciarse al público, pero luego se cancelan por diversas razones, y otros ni siquiera llegan a ser compartidos públicamente. Una película que no habría pasado desapercibida, pero que quedó en el tintero, es Cleopatra, una versión que comenzó a gestarse a comienzos de la década de 2010 y que iba a tener como director a David Fincher, como protagonista a Angelina Jolie y a Sony Pictures como productora.
Si bien Jolie estaba fuertemente interesada en interpretar a la figura histórica, siguiendo el legado de Elizabeth Taylor —quien encarnó a la reina egipcia en la megaproducción de 1963—, habría puesto demasiadas condiciones que incomodaron a los ejecutivos. Lo cierto es que, en el momento de las tratativas, ella estaba trabajando en su primera película como directora, En tierra de sangre y miel, que vio la luz en 2011. Por eso, la actriz habría solicitado a Fincher que detuviera la filmación de su película Steve Jobs —a lo cual él accedió— y también que esperara a que ella terminara de dirigir su proyecto.

La furia del productor que se negó a hacer la película
Estas condiciones enfadaron a Scott Rudin, de Sony, y así lo detalló en una serie de e-mails dirigidos a su compañera Amy Pascal, que luego salieron a la luz. “No voy a arruinar mi carrera por una chica mimada con poco talento que no dudó en dejar esto de lado durante 18 meses para poder dirigir una película. No tengo ningún deseo de hacer una película con ella, ni con nadie que ella dirija y nosotros no. No hay ninguna película de Cleopatra que hacer (y no entiendo por qué, dada la locura y el ego desmedido de esta mujer malcriada, y el coste de la película). No tengo ningún interés en consentir a niños malcriados, y se lo diré yo mismo si no lo haces”, dijo furioso.
La conjunción entre Sony, Fincher y Jolie es, a priori, explosiva, pero muchas veces los egos pueden jugar una mala pasada, y no es la primera vez que un actor o actriz pierde una gran oportunidad por problemas de agenda. Si bien aquel proyecto de Cleopatra no llegó a concretarse, ahora el público espera que se confirme una nueva versión protagonizada por Gal Gadot, aunque por el momento ese proyecto tampoco se ha materializado.









