Foto: Pau Thompson

Tal vez alguna vez se encontraron en el sur del país, disfrutando el armonioso paisaje desplegarse ante sus ojos. Se habrá hecho de noche y, ante la mirada imperiosa de las estrellas, sintieron la necesidad salvaje de crear un fuego con elementos propios del lugar para avivar las almas de todos los presentes. El liquen es un elemento de naturaleza inflamable, seco y abundante, una simbiosis entre un alga y un hongo característico de los lugares donde el aire se respira puro.

Liquen toma el nombre de ese elemento, acariciando esta metáfora de lo iniciador de algo superior, para empezar a desarrollarse como banda en 2017. Apadrinada por las calles de la Ciudad de Buenos Aires, los cuatro participantes decidieron formar un proyecto artístico lejano a todo lo conocido hasta el momento, creando sonoridades alegremente tétricas y una varieté de géneros. Tomás Pol en el bajo y la voz, Gastón Turjanski en la guitarra, Luciano Klinoff en la batería y Mateo Ratto en la guitarra y voz, se juntaron para generar un sonido que resignifica melodías obsesionantes y letras psicoactivas, sin encuadrarse en la dinámica de lo pensado.

“En tu mente ya no hay convenios /Solo tu cuerpo en pleno goce y libertad” dicta «Uróboros», tema perteneciente a su primer disco homónimo, que resume la idea que pretende transferir la banda con sus ideales: nada de contratos y acuerdos previos, sino solo aquello que produzca placer y liberación en el propio cuerpo. Allegados al rock clásico y fundamentalistas de los arpegios y solos, los temas de Liquen se van construyendo en una atmósfera serena y contundente. A lo largo de los 10 temas del disco podemos disfrutar un sinfín de ritmos y melodías novedosas que buscan alienar al oyente del mundo terrenal para llevarlo a otro lugar en el que la música es la mandataria principal.

Liquen se presentará el 13 de abril a las 22 h en Casa Dasein (Estado de Israel 4116, CABA), en el marco de la Fiesta Bordaraque junto a Tomás Porcelli y Nerunguen.