Descubrir
|
31/01/2022

Cósima Fricke y Renata Bade demuestran que incluso la música más oscura se puede bailar

El dúo de jóvenes artistas argentinas se abre paso en la escena a fuerza de singles potentes y sorpresivos videos lo-fi.

Es una tarde cualquiera en Buenos Aires y Renata Bade está encerrada en su habitación mirando hacia una ventana. Un silencio enorme inunda la casa, está sola, se siente sola. De repente le baja una melodía y empieza a cantar como si hubiese algo que le saliese de adentro, como queriendo dialogar consigo misma. Esa secuencia parece ser algo repetitiva en la vida de Renata, es como una especie de déjà vu. Y es que ese espacio en particular y esa necesidad de soledad son el comienzo de muchas de las cosas que ha hecho en su vida. Sentada frente a su computadora, con la ya mencionada ventana detrás, observa sus costados mientras dice: “Siento que este cuarto me va a quedar marcado muchísimo”. No está demás agregar que arrancó a componer canciones con su guitarra a los 14 años luego de escuchar por primera vez a Gustavo Cerati. “Lo que más conecté con Cerati fue en la forma que él tenía de componer sus letras y cómo mezclaba las palabras, cómo las pronunciaba con la música”, comenta.

En alguna otra parte de la ciudad está Cósima Fricke, y si le preguntaran por un lugar que haya marcado su vida diría que es la casa de su padre, ubicada en el cuarto piso de un edificio construido por el artista Julio Pérez Sanz, quien vive dos pisos abajo en su taller. Alguna vez quisieron colocar un ascensor, pero esa obra nunca se llegó a finalizar, por lo cual en el medio del mismo se interpone un agujero. Ella la describe como una casa muy especial, con jardín, plantas y muchos ventanales. “Muy rústica, muy industrial”, en sus propias palabras. Es ahí en su habitación donde la DJ y productora aprendió a crear música gracias a un amigo que estudiaba producción y utilizaba Ableton. Al principio le costaba entender con qué elementos se forma una canción, y probablemente lo primero que compuso haya sido solo una pista de base. No fue hasta que empezó a estudiar diferentes métodos de hacer música que de tantos intentos por fin lo logró. Luego conoció a otro amigo que trabajaba con FL Studio y ahí se embarcó a investigar ese programa.

En 2020, Cósima creó junto a un grupo de amigas una gang de solistas que colaboran con otros artistas llamada Visión. Este grupo nació en cuarentena mientras, como muchos de nosotros, hacían videollamadas para poder verse, charlar e intercambiar música. El trap, el lo–fi, la electrónica y el techno eran los gustos en los cuales solían coincidir. Dicha razón la llevó a mandarse audios cantando o improvisando lo que sea que se les pasara por la cabeza para luego transformarlo en canciones. Por aquel entonces sacaban un tema por día y no fue hasta que se dieron cuenta de que habían compuesto una gran cantidad de canciones que decidieron armar un álbum. Y es que así lo hicieron, está subido a Soundcloud. Sin embargo, actualmente este proyecto se encuentra parado. Aparte de lo contado, Cósima también es modelo. Mientras se acomoda el pelo por detrás de las orejas explica que muchos de sus amigos modelos son DJs y tocan en eventos de moda, algo que ella sin embargo nunca hizo. Además, al día de hoy trabaja en un sello musical llamado Visceral que el año pasado editó un compilado de canciones electrónicas de trance experimental.

Foto: Malena Zambrani

Por su parte, Renata es la cantante de la banda Sakatumba, un grupo de “amigos que hacían música y se conectaron entre sí” formado en la secundaria. Desde chica siempre quiso tener una banda, admite, y en simultáneo con esta última palabra se le dibuja una sonrisa en el rostro que confirma la sinceridad de aquella frase. Con ese mismo gesto continúa: “Estoy muy lavada del cerebro por la típica bandita de la chica que toca en el garaje… ¡Siempre quise hacer eso!”. El proyecto fue evolucionando con el tiempo, al principio había un toque de jazz, otro de blues y hasta incluso de pop, pero actualmente su sonido es, en palabras de Renata, “más violento”. Si bien tienen una base sólida en el indie, hay una gran influencia del post punk en su necesidad de hacer que el público baile y haga pogo, “porque lo que pasa con el indie es que la gente se queda quieta… ¡y queremos que se mueva!”.

Cada vez que Renata y Cósima hablan de lo que es dedicarse a la música, sea cuando componen o cuando tocan en vivo, aparece en ellas una sensación de placer. Las sonrisas, las miradas, los movimientos corporales y la voz relajada lo demuestran. El dúo coincide en que el placer se puede encontrar tanto en las cosas simples, en por ejemplo acostarse en la cama y tener las sábanas limpias, así como en la idea del “éxito”. Para Renata este último tiene que ver con el reconocimiento ajeno, con el hecho de que lo que ella hace le guste a alguien más. Además, le importan mucho las relaciones amorosas. En ese sentido ella habla de “poder conectar con alguien” de manera natural y genuina. De esta forma, Cósima añade que el éxito es aplicable en cualquier aspecto de la vida, como lo puede ser el amor, el trabajo o las amistades. Otra forma en la que Renata encuentra al placer reside en el hecho de poder proyectar un futuro siempre que este sea posible, ya que de no serlo se deprimiría. En cambio, Cósima lo ve como algo del presente, por ende no suele proyectar ni pensar en el pasado. De hecho, nunca vio a la música como un “si aprendo a producir, en el futuro…”, sino que para ella es un “quiero jugar ahora”.

En esa línea, con respecto a Cósima, Renata comenta que congeniaron “porque somos muy directas. Sabemos muy bien lo que queremos y lo que no queremos”. Al mismo tiempo, la define como una persona con “muchísimas influencias musicales”, un “muy buen oído” y con el talento de captar las cosas que hacen que la música sea especial. Por su parte, Cósima define a Renata como una gran vocalista, instrumentista y compositora. Dirigiéndose a ella le dice: “Tenés un estilo tan marcado que hagas el género de música que hagas se puede ver y plasmar, ya sea en la letra, en la melodía, en la guitarra, en lo que sea”. A Cósima la idea de “influencias musicales” le parece muy amplia ya que le puede inspirar una canción porque le gustó al escucharla y terminar haciendo algo totalmente distinto. Aun así, las jóvenes explican que en sus canciones se puede encontrar el legado de algunos artistas como Boy Harsher, The Cure, Depeche Mode, Pet Shop Boys, Siouxsie and the Banshees y Daft Punk.

Ambas asistieron al colegio Lenguas vivas, que no era artístico, pero estaba repleto de músicos. Según Cósima, en un momento hubo una tendencia a juntarse para tocar entre diferentes compañeros. Es así que un día ella le dijo a Renata, “¡Bueno Reni! ¡juntémonos a hacer música! ¡llegó nuestra hora!” y nació este dúo. La primera vez se reunieron en la casa de Renata, pero de aquel momento salió algo que, según Cósima, nunca vio la luz. La siguiente vez fue cuando convivieron durante un mes en la casa de un amigo. En ese mismo lugar había una habitación/estudio que tenía micrófonos, guitarras, computadora, placas y todo lo que se necesita para grabar. Ambas venían escuchando música constantemente y Renata tenía una melodía en la cabeza. Esa melodía terminaría dando forma a “Rec”, cuyo video fue filmado por ellas mismas al día siguiente.

Esta canción fue publicada en agosto de 2020, y su nombre tiene que ver con disfrutar del presente, ya que significa “estar grabando”. En línea con esto, Renata comenzó la canción cantando de forma improvisada acerca del amor, un tema muy presente en sus canciones, hablando sobre sus ganas de “viajar a un lugar con ganas de encontrarte, mirar hacia el mar con ganas de encontrarte”. En ese sentido, ella explica que: “De alguna forma yo buscaba a esa persona en todas mis situaciones, o quizás pensaba como sería que este en ese momento”. Pero lo que más le llama la atención no es la letra, sino la música. Siguiendo a su compañera, Cósima cuenta que durante aquella época estaban escuchando mucho a artistas como Björk y Grimes, por lo cual la ve como “una canción muy femenina”. Ella recuerda estar en el estudio y decir cosas como “a esta guitarra le falta”, o “le tenemos que meter el kick”, para que cuando este sonara bajara la guitarra dándole un efecto de “olita”. Es así que rememora: “Y bueno, lo íbamos armando de momento también. Es eso, las ideas te van saliendo de a momentos, no es que vos antes de hacerlo ya sabés lo que vas a hacer”.

El año pasado fue el turno de “Sirena”, single que describen como una mezcla entre post punk y new wave. Para Renata es una canción “oscura” que “transporta a la noche” y “genera un ambiente bailable”. Ese bajo grave, los sintetizadores y la misteriosa voz de Renata cargada de efectos hacen que para Cósima este single sea “una idealización de lo que la música oscura es”. Al momento de componerla, Renata recuerda que no podía parar de bailar con la cabeza. Y ese movimiento de atrás hacia adelante, como si estuviese asintiendo, fue el que le dio pie para escribir la letra. Es un poco lo que pasó con Sakatumba, la evolución hacia un sonido más pesado y bailable. Esta es la razón por la que luego la vocalista acota: “¡Claro! Porque el indie también es ver al chaboncito romántico cantando canciones de amor, y un poco te aburre… O sea, ¡A menos que esté muy en esa!”. Por otra parte, Cósima cree que si uno lo baila puede sentirlo desde un lugar no tan “mental”, sino más “físico”. Algo importante a contar es que el videoclip de esta canción se filmó en el taller/casa del mismo Julio Pérez Sanz, locación que según Cósima fue de gran inspiración para ambas.

Como dúo consideran que una de sus grandes virtudes es el hecho de tener “mucho potencial y muchas ganas de exprimirlo”. Además, algo que las alimenta es la respuesta del público. En ese sentido mencionan la repercusión que tuvo “Sirena”, un tema ha llegado a cosechar miles de visitas en YouTube. En lo artístico añaden que tienen “muy buen ojo y muy buen oído”, algo que a su vez creen que es “muy noble”. Con un sonido que claramente representa a sus personalidades, estas chicas forman parte de una camada de artistas que, con su manera de hacer música “todo a pulmón”, pisa cada día más fuerte. Entre ellos mencionan a Avenida Ansiedad, Terra, Electric Markos, Princesa Vampiro y 0k1. En este preciso momento se encuentran durante un proceso creativo, por lo cual prefieren no hacer demasiada publicidad acerca de lo que van a ser sus próximos trabajos.

Mirá el video de “Sirena” a continuación y escuchá a Renata Bade y Cósima Fricke en plataformas de streaming (Spotify, Apple Music).


Ver más sobre: Música en Argentina