Foto: Juan Curto

El comienzo dado por un punteo de bajo. Luego, el entrometimiento decidido de una guitarra que dispara penas a través de la vibración de sus cuerdas. A lo lejos, resuena dulce y tenue la compañía de un cascabel. Finalmente, la aparición de una voz sutil, que se intercala sin apuro, dulce, pasiva y precisa, como si fuera un hilo que le da una última puntada a esta trama musical. Toda esta unión de sonidos y texturas sencillas que nos regala el comienzo del disco, nos adelanta el ambiente que va a prevalecer hasta el final.

Perro fantasma, el proyecto rosarino de Pauline Fondevile y Federico Colombo, nace de la conexión espontánea y correspondida generada a partir del intercambio diario de composiciones musicales y fragmentos de letras. Denominándose hiperactivos e impulsivos, lo que origina que siempre quieran crear más y no quedarse estáticos en un único lugar sonoro, se calzan el estandarte de la improvisación a la hora de construir canciones, no queriendo imponer un estilo, sino dejando que comande la intuición. De esta forma nace su primer trabajo Perro fantasma, nombre del que también se envisten.

Foto: Juan Curto

Durante el correr de cada melodía, se dejan percibir recursos, sonidos y componentes que confeccionan una arquitectura musical clara y discreta, ajena a detalles que la acerquen a la complejidad. No por esto son indiferentes al cuidado de su sonido y a la perspicacia de identificar el momento indicado para colocar cada armonía en el lugar correcto. De allí que se pueden destacar secuencias como la de un sintetizador que ejerce su protagonismo a través de melodías cortas pero impactantes, marcando el rumbo preciso en cada canción. Hermanado con la voz femenina y con coros que parecerían responder a una melodía principal, cada cadencia se desliza en torno a este panorama, a veces empapado de un estilo dream pop, rememorando improntas como la de Victoria Legrand en Beach House. En otros momentos, se vale de melodías acústicas y la creación de atmósferas ambient, semejante a peculiaridades de bandas como Mazzy Star.

A través de la combinación de la música y el verso, Pauline le da una distinción especial a sus orígenes franceses, utilizando la unión del castellano y el francés en sus letras, característica que le da un sello especial a su música y pone un acento particular a su voz. Perros callejeros invencibles, viajes por la carretera, glifosato, tardes de primavera que teletransportan a otra dimensión y un día de pesca en una playa cualquiera, son alguna de las historias que cuenta cada canción, fabricando un mundo de fantasía a lo largo de todo el disco. Todo esto va de la mano de una experiencia visual que Pauline gesta a través de acuarelas y pinceles. Ocupa su lugar en la tapa del disco, en el arte que gira alrededor y, en las proximidades, en un primer videoclip que lanzará la banda, haciendo palpable este universo de quimera.

El cosmos en el que habita este perro fantasma es de tonos blancos, negros y violetas. Oscuro, extravagante y de características propias, su sombra resonante te acompaña en las calles que caminás sin miedo, también cuando salís en las noches de invierno.

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Perro fantasma se presenta el viernes 21 de septiembre en Mono (Santiago y Santa Fe, Rosario) junto a Juani Favre y La paz ciencia. Evento en Facebook.

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