Foto: Luciana Demichelis

Hace unos meses salió “Esqueleto”, el primer adelanto de lo que sería el nuevo álbum de Laika Perra Rusa. Finalmente aquí, Marcha I despliega el festivo sonido de los platenses con canciones que hacen carne las problemáticas sociales cada vez más urgentes en la región.

Si bien algunos todavía abogan por “la separación del arte y lo político”, pensadores contemporáneos como Slavoj Žižek nos recuerdan que la ideología nos rodea hasta en los actos más cotidianos. En este contexto, sacar un álbum con canciones de resistencia que invita a tomar las calles resulta necesario para una banda del under local. Ante un panorama poco prometedor, Laika Perra Rusa propone una revolución bailable empezando por “El cuerpo firme de las bailarinas”. En sus estrofas, se canta al neo-liberalismo actual: “El giro neo conservador/ retrovisiones de los años ’90/ Detroit como es en Robocop/ es el futuro en los años ’90”. Mientras tanto, los sintetizadores y una percusión infecciosa de congas se imponen e incitan al movimiento desinhibido.

En la siguiente canción son más incisivos en el malestar generado por la deuda externa, que se acrecentó en estos meses por decisión del gobierno argentino. “50.000.000.000” corea: “La revolución de la alegría cuesta/ Cinco, cero, cero, cero, cero, cero, cero, cero, cero, cero, cero/ Bocha de guita”.

Así como el arte de tapa de la placa (obra de Julia Sbriller, Juan Borgognoni y Emmanuel Orezzo) nos recuerda la lucha de minorías raciales y migrantes; en “La flecha” se hace alusión a la paridad de género. “Ya no soy el hombre de esta casa”, se repite como un mantra de deconstrucción. Luego, la casi-instrumental “Marcha” resulta la más agitada y propicia para improvisar coreografías al ritmo de sus beats. El cierre llega con “BB” y una exploración de ritmos dance punk que galopan con brío hasta desvanecerse en un ruido blanco.

La co-producción junto a Shaman Herrera es otro de los grandes aciertos de Marcha I. Nos encontramos entonces frente a una obra tan sensible al dolor colectivo como a su necesidad de encontrar aliento en la música emergente. Por momentos parece natural relacionar la propuesta del disco con la de Peces Raros y su electro-rock contundente. Sin dudas, Laika Perra Rusa supo traducir con maestría la premisa de que tiempos difíciles requieren danzas furiosas.

Laika Perra Rusa – Marcha I

2018 – Independiente

01. El cuerpo firme de las bailarinas
02. 50.000.000.000
03. La liviana melodía
04. La flecha
05. Marcha
06. Por siempre
07. BB