Categorías: Discos
| Publicado
14/07/2020

Los Castigos - Polvareda

El debut de la banda argentina formada por Cristóbal Briceño es un disco desértico y nostálgico.

Foto: Gentileza de prensa

Cristóbal Briceño es uno de los músicos latinoamericanos más inquietos de su generación. A los largo de su corta pero fructífera carrera, el artista chileno fue desempeñando su labor de cantautor en diferentes proyectos que representan distintas aristas de su camaleónica presencia. Con Ases Falsos logró cautivar a un montón de seguidores en distintas partes del continente, pero lejos de explotar su creatividad en un solo pelotón formó otros proyectos como Fother Muckers (anterior a Ases), Los Mil Jinetes, Las Chaquetas Amarillas, el dúo Núñez-Briceño, o su faceta solista en la cual publicó ocho discos de los que el más reciente es En mi rincón (2020). Solo semanas antes de este último disco, publicó Polvareda, el álbum debut de Los Castigos, su nuevo grupo argentino.

Para esta nueva odisea, Briceño se desarraiga de su tierra y al igual que sucedió con su disco solista Deja un rato piola (2014), vuelve a acudir al sello argentino Polvo Bureau, que desde hace nueve años alberga gran parte de la escena independiente de la ciudad de Rosario. El disco fue grabado y mezclado por Martín Salvador Greco en Estudios El Salvador, y la banda que lo acompaña en Los Castigos está conformada por Germán Bertino (teclados y coros), Pablo Gabriel Giulietti (guitarra eléctrica), Valentín Prieto (bajo y coros) y Federico Toscano (batería y percusión).

Polvareda abre con "Todo acabó", una balada melancólica ya revelada en el disco solista de Briceño, Para hondo (2018), pero con una producción mejorada que en su desarrollo empieza a aunar fuerzas en el dolor para incrementar la intensidad y emocionar con los distintos tamices de su voz. Es una reflexión análoga a la de su coterráneo Alex Anwandter y su "Intentarlo todo de nuevo", con la necesidad de una transición sin mirar hacia atrás. Le sigue "Parusía", la canción que sirvió como single debut de esta agrupación, con una impronta bailable irradiada por una marcada línea de bajo y un teclado celestial. La salida de la canción fue acompañada de un videoclip casero donde vemos a Briceño pasearse por la ciudad de Rosario exteriorizando con un simple vagar el sentimiento de libertad que florece del tema. Luego en "Como el agua", recrea otro tipo de escenario y nos conduce galopando hacia una especie de western psicodélico con sus espejismos sinuosos en medio del desierto.

"Sion" fue otro de los singles adelantos al disco, con sus coros pegadizos y un violín interpretado por Camila Andrade que refuerza la brisa de afección mientras Briceño canta "Ya no quiero saber qué pasa en el mundo hoy". "Un día menos" alcanza uno de los picos más altos del disco con un ímpetu más rockero, una melodía muy pegadiza con unas teclas que se destacan y el broche de oro se lo da su acompañamiento audiovisual en el que vemos el viaje en avión de Cristóbal que vuelve literal el mensaje de la canción. El disco mantiene el pulso con el shock de electricidad que trae la nueva versión de "Sin conducta", también originaria de su disco solista, con una introducción que genera un atmósfera extraña atravesada por el riff de una guitarra vigorosa y distorsionada. Polvareda no se priva de nada y muestra un afán por acarrar distintas temperaturas sonoras.

"Canción del más allá" es un claro ejemplo de este cambio de temperamentos, comenzando con un tono sereno y acústico y acrecentando su potencia hasta alcanzar una energía furiosa con arreglos de una guitarra eléctrica que llena todos los espacios. La noche empieza a caer con "El tema de La Polvareda", un instrumental oscuro y escalofriante con la sórdida de una trompeta interpretada por Sergio Peresutti de la Rosario Smowing. El cierre del telón llega con "Juego jugado", donde la banda abandona la melancolía para cerrar con una melodía festiva que incluye la participación de un acordeón tocado por Eduardo Salgado y sintetizadores grabados por Andrés Zanetta, su colega en el dúo chileno de folk pop llamado Los Mil Jinetes.

Polvareda lleva impregnado ese sentimiento nostálgico y desolador característico de las composiciones de Briceño y nos brinda un poderoso alivio en esta etapa tan particular que nos toca vivir tras el encierro por la cuarentena. Canciones como estas nos hacen volar muy lejos e imaginarnos la tan deseada libertad aunque sea por un rato.

Los Castigos - Polvareda

2020 - Polvo Bureau

01. Todo acabó
02. Parusía
03. Como el agua
04. Sion
05. Un día menos
06. Sin conducta
07. Canción del más allá
08. Tema de La Polvareda
09. Juego jugado