Foto: Facebook de Molly Burch

Un disco transparente, así siente Molly Burch a First Flower, su segundo LP. La californiana protegida de Captured Tracks se empodera al desnudar sus vulnerabilidades entre sus virtudes. Le sirvió en su primer disco, Please Be Mine (2017), con el que movilizó a una nación de desenamorados al revisitar una ruptura amorosa con su prodigiosa voz formada en jazz. Esta vez, usa la misma receta para trabajar la faceta de su vida que más sorprende a sus fans: sus problemas de ansiedad y nerviosismo. Burch se hace mortal, se baja al lado nuestro. Revisa otro tipo de relaciones, amistades, hermandades. Se empodera, dando vuelta símbolos de femineidad y volviéndolos odas feministas.

First Flower nació en las afueras de Austin, donde Burch hizo un hogar en el afín de reinventarse por fuera del Los Ángeles que la vio crecer. Se destripó de estímulos exteriores y se obligó a trabajar bajo un régimen diario de composición. Quizás no sea la historia detrás de nuestros discos favoritos, pero a Burch le ayudó a encontrar confianza en sí misma como artista. Sobre todo, para confirmar que el éxito de sus composiciones no mantiene una relación inversa con el bienestar de su corazón. Por eso en First Flower expandió su agenda con experiencias personales para derrumbar los lugares comunes del patriarcado, transformando delicadezas e insinuaciones en armas combativas. Abre el disco preguntando: “Why do I care what you think?/ You are not my father” en “Candy”, invierte las connotaciones negativas detrás de su supuesta timidez: “I don’t need to yell to know I’m the boss”. First Flower es el refugio que viste a Burch de poder, le permite mostrarse como una mujer que siente de mil formas distintas y que se cansó de pedir disculpas por eso: “You can tell that to the boys”.

Por las maravillas de que el feminismo no sea prescriptivo (su mejor y más soslayada cualidad), Burch también enamora en sus composiciones y magnetiza su mensaje. Ella lo entiende (no necesita gritar para hacerse entender), y utiliza esta producción discográfica para conocerse a sí misma y mostrarnos ese viaje introspectivo con el amparo de sus arreglos melódicos. First Flower es el bouquet de emociones que le permite llamarse a la transparencia e invitar a otros a zambullirse en ella.

Molly Burch – First Flower

2018 – Captured Tracks

01. Candy
02. Wild
03. Dangerous Place
04. First Flower
05. Next To Me
06. Good Behavior
07. Without You
08. To The Boys
09. True Love
10. Nothing To Say
11. Everything Little Thing