DIIV está a punto de sacar su nuevo álbum de estudio titulado Deceiver, su primer trabajo en casi tres años de silencio. Durante ese tiempo los miembros de la banda se tomaron un descanso para solucionar temas personales y ver el proyecto desde otra perspectiva. El resultado es su disco más maduro, en el que el cantante Zachary Cole Smith logra hacer catarsis sobre los errores del pasado con las letras más honestas que escribió hasta el momento.

Tuvimos la oportunidad de hablar con Zachary y el bajista Colin Caulfield antes de la salida del disco y nos contaron sobre el proceso de esta obra, sobre cómo fue trabajar con un productor por primera vez y muchas cosas más.

Su nuevo disco Deceiver tiene un sonido más crudo y sucio comparado con el material anterior. Además se siente una vibra de shoegaze alrededor de las canciones. ¿Es algo que buscaron o vino de forma natural a través del proceso?
Colin: Creo que es un poco de las dos cosas. Antes de empezar a grabarlo hablamos entre nosotros sobre cómo queríamos que sonara más maduro y pesado, esa fue la intención desde el principio. Cuando comenzamos con el proceso en el estudio todo empezó a salir de manera natural.

Esta es la primera vez que graban en un estudio todos juntos como banda. ¿Cómo fue esa experiencia?
Zachary: Pienso que el proceso fue muy natural, es algo que quisimos hacer desde el principio. Tener más ideas, poder comunicarnos entre todos y ser honestos fue el objetivo. Pasamos mucho tiempo conversando, escuchando música y encontrando una buena manera de comunicarnos, fue muy importante hacerlo de esta manera. Por suerte no es algo que forzamos, tuvo sentido teniendo en cuenta las circunstancias.
Colin: Yo empecé a tocar el bajo, también fue un cambio importante. Tenemos un buen entendimiento de cómo la música funciona entre nosotros y eso es precisamente lo que hace que todo suceda naturalmente.

Además tocaron muchas de las canciones en vivo antes de grabar el disco. ¿Qué le sumó al resultado final?
Zachary: Tocar en vivo las canciones nos ayudó a hacer una transición en el sonido, a cambiar la dinámica y el tempo de los nuevos temas, algo de lo que estábamos asustados por hacer. Salir de gira con la banda nos ayudo a madurar y mantener esa nueva dinámica de la que te hablaba, pudimos practicar las canciones en el vivo y eso nos hizo sentir más cómodos en el estudio. Hay mucha diferencia entre el material nuevo y lo anterior, tocar en vivo estas canciones fue una buena manera de saber qué funcionaba y qué no en tiempo real. Después de todo somos una banda y en el escenario es donde se ve la verdad.

Colaboraron con Sonny Diperri para este álbum, la primera vez que trabajan con un productor ya que antes la producción estaba a cargo de Zachary. ¿Cómo se sintieron dejando entrar a otra persona al estudio?
Zachary: Fue genial, él nos compartió un montón de referencias musicales y mucho de sus artistas favoritos, tuvimos muy buena comunicación. Además, él tiene habilidades para lograr ciertos sonidos que realmente nosotros no tenemos, así que fue muy importante poder traer a alguien más al estudio para poder terminar un montón de ideas que ya teníamos. Lo que probablemente es una situación intimidante, entrar a un estudio donde hay una banda ya establecida, por suerte acá no sucedió y tuvimos buena onda con él desde el comienzo. Pasamos buenos momentos y la comunicación fue fácil, todo eso nos ayudó a lograr el sonido que queríamos para este álbum.

Pasaron casi tres años desde la salida de su disco anterior, Is the Is Are. ¿Qué estuvieron haciendo este tiempo?
Zachary: Durante la salida del anterior disco fue un momento raro para la banda, estábamos todos pasando por situaciones difíciles personales. Estar un rato alejados de la banda y cada uno concentrado en lo que teníamos para solucionar, nos hizo volver con más ganas. En medio del break, yo escuche mucha música, intentamos colaborar con otra gente, Colin grabó un disco, Bailey grabó un disco, Ben estuvo grabando material en su casa con amigos. De ahí nació el proceso para este disco, aprendiendo acerca de la música y cómo funciona. Fue muy sano para todos volver luego de un descanso, nos hizo bien aprender y escuchar.

¿Cuál fue el punto de quiebre para empezar a grabar Deceiver en marzo? ¿Por qué sintieron que era el momento?
Colin: Lo teníamos planeado de antemano, ya teníamos fecha en el estudio para marzo. Y eso pienso que fue bueno porque nos obligó a terminar con el disco, aun teníamos canciones que terminar pero con el estudio ya planificado nos obligó a trabajar duro. No fue lo típico de «ya tenemos las canciones, ahora entramos al estudio,» sino que sucedió lo contrario, sabíamos que teníamos que entrar al estudio y sí o sí terminar con todo. Fueron días largos, muchas horas juntos ahí adentro para que sucediera.

DIIV en Niceto Club, octubre de 2016 – Foto: Catalina Calvo Doval

¿Por qué decidieron llamarlo Deceiver? ¿Qué representa el titulo para ustedes?
Zachary: Ponerle el nombre al disco fue lo último que hicimos, teníamos todas las canciones ya terminadas. El nombre vino de la mano con el material y creo que habla en grande de lo que son esta colección de canciones. Es difícil crear una imagen o el nombre de un disco que aun no está terminado, así que una vez que lo terminamos y escuchamos, había un tema general que aparecía siempre y es la decepción. Todo lo que tiene que ver con ella, los patrones de conducta que trae la decepción y qué significa para mí y la gente alrededor. Nos pareció un tema importante para destacar, creo que el nombre resume a la perfección estas nuevas canciones.

En este disco las letras demuestran que estás siendo más honesto con vos mismo, Zachary. ¿Fue difícil lograr esto y hacerlo sin pensar en los fans o la prensa?
Zachary: Sí, creo que siempre es difícil ser honesto con uno mismo. Pero la honestidad conmigo mismo y los demás fue algo importante en el recorrido hacia este disco. Aprendí a trabajar mis propios errores y estuve intentando cambiarlos, creo que fue el proceso más largo de mi vida en intentar modificar cosas negativas de mi mismo. Escucharse a uno mismo no es algo específico en mí, creo que es un mensaje universal. Pienso que con la honestidad encontré la solución para muchos problemas y hablar de eso en el disco se sintió honesto, lo que lo hizo un poco más fácil. La honestidad me salvó y además nos ayudó como banda.

¿A qué se refieren con que el álbum es una diálogo imaginario entre dos personajes?
Zachary: Como te decía antes, muchos de los problemas por los que tuve que pasar son cosas que le pasan a mucha gente. Tener la suerte de poder verlo desde un lugar dentro de la solución que encontré, también ayuda a otra gente a sentirse identificada. Uno de los personajes es mi persona en el pasado y el otro tiene que ver con mi presente, fue más fácil en estas canciones tener dos personajes separados para expresarme como yo quería. Me puso en perspectiva con el pasado y la realidad del día a día.

¿Sienten alguna presión al sacar este nuevo material en lo que respecta a los fans y la prensa?
Colin: Siempre sentimos esa presión de los fans y los críticos, pero intentamos no prestarle demasiada atención porque puede arruinar lo que estás haciendo. Esta vez pasamos un buen momento entre los cuatro haciendo algo que realmente nos gusta.
Zachary: No, para mí la presión viene de nosotros mismos e intentar hacer el mejor disco que podemos. Para mí fue natural ser honesto y hablar de lo que quería desde una perspectiva distinta y buscar soluciones.

Si miran para atrás en la carrera de DIIV. ¿Hay algo que les gustaría cambiar?
Colin: Creo que siempre está la tentación de querer cambiar algo del pasado, pero hemos hecho el disco que queríamos y suena de la manera que suena por todas las cosas que vivimos anteriormente.
Zachary: Al final de todo, uno no puede cambiar el pasado, uno puede imaginarlo pero la realidad es otra. Trabajar y con eso poder cambiar el futuro es lo que estuvimos haciendo todo este tiempo.

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Foto principal: Gentileza de prensa.