Hay algo particular en las bandas que logran mantenerse activas durante más de una década: con el paso del tiempo, su historia empieza a medirse también a través de las distintas versiones de sí mismas que fueron dejando atrás. Desde sus primeros pasos en la escena independiente de La Plata, Isla Mujeres atravesó cambios de formación, búsquedas musicales y experiencias que llevaron sus canciones a escenarios de Argentina, México y Europa. En ese recorrido, cada disco terminó funcionando como un registro de quiénes eran sus integrantes al momento de grabarlo, pero también de las posibilidades que todavía tenían por explorar.

Después de cinco discos, Isla Mujeres decidió llamar Viaje inaugural a su nuevo álbum. El título encierra una paradoja: sugiere un primer recorrido cuando la banda ya acumula años de canciones, escenarios y experiencias compartidas. Amparo Torres, cantante y guitarrista del grupo, reconoce que la elección también les causó gracia, aunque terminó adquiriendo un significado ligado al presente de sus integrantes.

"Nos reímos un poco de eso, de que decimos Viaje inaugural como si fuéramos una banda que recién empieza. Pero sí representa el momento actual en el que estamos, tanto a nivel personal como grupal. Estamos en una etapa de cierre de ciclos, de mudanzas, de viajes. También hay algo de que el disco se armó durante un viaje, como una necesidad de salir un poco de lo cotidiano y poder encontrarnos en otro estado", explica Amparo en conversación con Indie Hoy.

Viaje Inaugural

El destino fue Quequén, donde encontraron un espacio que reunía las condiciones necesarias para convivir y trabajar durante varios días. Llegaron por recomendación de músicos vinculados a Mora y los Metegoles, que ya habían utilizado las instalaciones. El lugar pertenece a Marian, un apasionado de la música que cuenta con un estudio de grabación junto a unas cabañas destinadas al alojamiento. Para Isla Mujeres, la estadía también significaba poner a prueba una formación que incorporaba a Juan Francisco Obregoso al proceso creativo de un álbum desde sus primeras etapas.

"Para mí, personalmente, fue como probar qué pasaba al encontrarnos y armar un disco nuevo, con Juancho también empezando desde cero con nosotras. Qué pasaba a nivel grupal, a nivel creativo. Y fue todo buenísimo, armamos unas diez canciones", recuerda Amparo. Faustina Sagasti, baterista del grupo, interviene para precisar que el número fue incluso mayor: "Esas son las que quedaron, pero había como catorce, creo".

La experiencia tenía un antecedente cercano. Durante la preparación de Barato ideal (2024), el grupo había aprovechado un fin de semana en la casa de los padres de Amparo para concentrarse en la composición. Aquella convivencia, mucho más breve, terminó funcionando como un ensayo de una metodología que ahora podían desarrollar durante nueve días. En Quequén, además, llegaron con algunas ideas sueltas, pero sin maquetas terminadas.

"El grueso de la composición se dio ahí. Había algunas ideas o algún bocetito, pero no había maquetas. Por ahí teníamos alguna letra y después la elaboramos. Muchas ideas salieron de la experiencia de estar ahí", cuenta Faustina.

Las jornadas adquirieron una organización particular, determinada tanto por los hábitos de cada integrante como por las características del lugar. Los loros barranqueros podían empezar a hacerse escuchar antes del amanecer y, hacia las nueve de la mañana, la actividad musical ya estaba en marcha. Durante el día, los integrantes se distribuían entre el estudio y los espacios exteriores; por la noche, escuchaban las grabaciones realizadas y conversaban sobre posibles modificaciones. El trabajo se extendía durante horas, aunque el grupo mantuvo horarios bastante regulares.

"Era como levantarnos, comer algo y ver quién estaba en el estudio. Estábamos todo el día ahí. Éramos re ordenados: a la noche, después de comer, ya nos íbamos a dormir o escuchábamos las maquetas que habíamos hecho y decíamos: 'Uy, acá podemos hacer tal cosa'. Estábamos todo el tiempo muy conectados con lo que habíamos trabajado durante el día", recuerda Faustina.

Isla Mujeres
Isla Mujeres. Foto: Chiara Girimonti

El proceso creativo de Isla Mujeres siempre estuvo atravesado por el intercambio entre sus integrantes, aunque los roles dentro del grupo fueron cambiando con el tiempo. En una formación donde conviven guitarras, sintetizadores, percusión y distintas voces, las posibilidades de una canción también dependen de quién propone una idea y de cómo los demás intervienen sobre ella. Para Sagasti, esa dinámica colectiva terminó teniendo una consecuencia inesperada.

"Hubo bastante experimentación. Era como jugar y probar cosas. A mí, personalmente, se me abrió una puerta y sentí que el viaje fue liberador para empezar a hacer canciones y creer que puedo hacerlas. Era algo que tenía muy trabado: nunca me gustaban las ideas. En Quequén fue como dar un paso más y decir: 'Bueno, a ver, probamos'. Y salió gracias a Isla, gracias a estar ahí y estar todas juntas", cuenta la baterista.

Entre las visitas que recibieron durante la estadía estuvo Flor Mazzone, música radicada en la zona, que escuchó parte del material que estaban preparando. Amparo recuerda que su primera reacción fue reconocer una cualidad costera en las canciones. La observación resultó curiosa para una banda cuya identidad musical suele asociarse con La Plata, ciudad que fue escenario de buena parte de su recorrido.

Isla Mujeres
Isla Mujeres. Foto: Martina Manuel

El antecedente inmediato era Barato ideal, publicado en 2024, un trabajo que consolidó la formación y que luego llevaron a escenarios de Argentina, México y Europa. Con Viaje inaugural, el grupo volvió al estudio después de esa experiencia, aunque el proceso de producción se extendió más allá de las sesiones iniciales.

"Fue un desafío tener que elegir y ver qué era lo que quedaba. No todas las canciones salieron de ahí grabadas, estructuradas y cien por ciento cerradas. Se construyó mucho durante esos días, pero después hicimos un trabajo más de hormiga, más puntilloso, y ahí terminamos de definir qué iba y qué no. Tuvimos varias idas y vueltas, canciones a las que quisimos darles un giro y que al final volvieron al original", explica Faustina.

"Desconocidos" comienza con una guitarra acústica y una interpretación vocal de carácter íntimo, antes de que los instrumentos eléctricos empiecen a ganar espacio. En "Por qué", en cambio, el ritmo se acelera y las guitarras adquieren un protagonismo más inmediato. Son dos canciones de temperamentos distintos que permiten observar cómo conviven las diferentes sensibilidades musicales del grupo.

"'Desconocidos' tiene una interpretación tan emotiva y tan particular de ese momento de grabación que no pudimos revisarla después. Si intentábamos hacerla de nuevo, perdía cierta magia, ligada a haber sido grabada en ese momento y en ese lugar. Con 'Por qué' también nos pasó que intentamos darle un giro, probar cosas nuevas, pero al final volvimos a la versión de Quequén", señala Faustina.

Isla Mujeres - Las Luces (Visualizador)

Para los adelantos "Las luces" y "En el margen", la banda trabajó junto a Chiara Girimonti y Mora Palvi en imágenes que remiten a situaciones reconocibles, aunque presentadas con un tratamiento deliberadamente ficticio. Entre ellas aparece un automóvil que formó parte de la vida cotidiana del grupo durante las giras. La elección conecta las fotografías con una historia de viajes compartidos, vehículos que dejaron de funcionar y recorridos por las rutas argentinas.

"Queríamos hacer algo más gráfico, de mayor impacto visual, medio cinematográfico. Como una escena en la que sucede algo. Si bien la imagen resulta medio rara porque es súper ficticia, remite a situaciones cotidianas de un viaje de gira. De hecho, aparece el auto con el que salíamos de gira, que ya no podemos usar más. Esa cosa de cambiar una rueda, irte de viaje y que de repente se te pinche, o que se te corte la correa y termines en un pueblo en el medio de la nada, algo que nos pasó", recuerda Amparo.

Entre las referencias musicales que circularon durante la creación del álbum aparecieron nombres de distintas generaciones del rock alternativo. Amparo menciona a Demonios de Tasmania y Juana La Loca, dos bandas argentinas que volvieron a despertar su interés, junto con el grupo británico Dry Cleaning. La convivencia de esas escuchas permite entender parte del universo musical en el que se mueve Isla Mujeres, entre la tradición guitarrera local y las búsquedas contemporáneas del post-punk.

La concentración que consiguieron durante esa semana también abrió una reflexión sobre las dificultades de mantener una banda en funcionamiento cuando las responsabilidades individuales empiezan a ocupar cada vez más espacio. En los últimos años, algunas integrantes se mudaron de La Plata a Buenos Aires, una distancia que modificó incluso cuestiones tan habituales como organizar un ensayo. Después de tanto tiempo juntas, la continuidad del proyecto exige acuerdos y decisiones que exceden lo estrictamente musical.

"Cada vez tenemos más desafíos a la hora de elegir, de decir: 'Hagamos esto porque queremos, porque lo disfrutamos, porque nos hace bien'. Poner la música en ese lugar es un desafío para mí hoy en día. Y cuando sacás un disco así y tiene una recepción tan linda, te das cuenta de que vale la pena todo", reflexiona Amparo.

Lento (En Vivo)

La discografía de Isla Mujeres también incluye En vivo, un registro publicado en 2024 que permite escuchar una faceta particularmente intensa de la banda. Las guitarras distorsionadas y las interpretaciones aceleradas encuentran allí un espacio diferente al de sus álbumes de estudio. Esa relación entre ambas versiones del grupo adquiere una dimensión particular al escuchar canciones como "Dejémoslo ahí", donde los efectos de voz y los sintetizadores ocupan un lugar central en la composición.

"'Viaje inaugural' es una canción más de vivo y cierra el disco como si fuera un álbum en directo, con una interpretación más grupal. Quizás 'Dejémoslo ahí' tiene otra interpretación, otras estructuras, otra búsqueda sonora, incluso con el efecto de voz. Ahí sí jugamos con el estudio y con todos los materiales que tenemos. Después, en vivo, es un desafío. Ahora estamos armando el show y queremos respetar bastante ese audio", explica Amparo.

La presentación del 16 de octubre en La Tangente será el primer encuentro del público porteño con el repertorio completo de Viaje inaugural. Después de una década de conciertos, giras y cinco discos, la banda llega a esa fecha con un catálogo que le permite alternar distintas intensidades y formas de interpretación.

"Este disco tiene más sutilezas, hay más amplitud de sonidos y está bueno poder replicarlos. Barato ideal se prestaba más para lo rabioso, lo distorsionado, para hacer un poco más de ruido. Ahora priorizamos darle a cada cosa el lugar que necesita, a los sintetizadores, a los arreglos de voces", concluye Faustina.

La dimensión visual también forma parte de la historia de Isla Mujeres. Amparo recuerda que, durante la etapa de Correr adentro, habían construido una estética de criaturas del bosque, con maquillaje y narices rojas, mientras que Barato ideal estuvo acompañado por una imagen más rockera. Esa costumbre de imaginar personajes y vestuarios sigue presente en los preparativos de la nueva presentación.

"Estamos buscando algo más new wave. Probando qué ropa nos vamos a poner, a quiénes queremos invitar. También estamos viendo de tocar unos temas muy viejos, que son hitazos", adelanta Amparo.

Isla Mujeres
Isla Mujeres. Foto: Valentina Cuesta

Con cinco discos publicados, la banda puede observar sus primeras grabaciones desde una distancia considerable. En ese recorrido aparecen cambios de formación, de producción y de intereses musicales, además de las distintas etapas personales que atravesaron sus integrantes.

Cuando la conversación llega a aquello que todavía reconocen en sus canciones más antiguas, Faustina encuentra una respuesta: "Yo creo que es la capacidad de reinventarnos. Es algo que caracteriza a cada disco y siento que eso se sigue manteniendo: la capacidad de sorprendernos a nosotras mismas", reflexiona.

Elena Radiciotti, por su parte, lleva la conversación hacia un aspecto que atraviesa el catálogo del grupo. Incluso en los momentos de mayor experimentación instrumental, Isla Mujeres mantuvo una relación estrecha con las estructuras melódicas y la escritura de canciones. Esa búsqueda aparece tanto en sus primeros registros como en las composiciones más recientes.

"El interés por la canción también. Siempre, detrás de todo, está la búsqueda de una canción. Después eso se va disfrazando de distintas cosas, dependiendo del momento", explica Elena, quien admite que rara vez vuelve a escuchar sus propios discos. "A veces escucho cosas de producción que están reverdes. Pero también me pasa que escucho y digo: '¡Qué temazo!'. Hoy lo haría de otra manera, pero detrás de eso está esa estructura que está bien. Un buen tema es un buen tema".

Isla Mujeres se presentará el viernes 16 de octubre a las 20 h en La Tangente (Honduras 5317, CABA). Entradas disponibles a través de la web del lugar, 20% de descuento con Comunidad Indie Hoy. Escuchá Viaje inaugural en plataformas (Bandcamp, Spotify, Tidal).

Compartir
Exit mobile version