«¿Sabés lo que es escribir una letra de a cuatro? Es una paja. Hemos perdido domingos enteros con canciones que después terminamos desechando,» protesta Fernán Mareque, bajo y voz de Los Pibes del Espacio, una banda que antes de autodefinirse como tal se presenta como un grupo de amigos, a los que la vida encontró jugando a la música, para luego encontrar ellos en la música su oficio en la vida.

La formación se completa con Joaquín Romero (voz), Ramiro Zagaría (guitarra) y Juan Viviani (batería). Empezaron en 2012, pero recién en 2016 publicaron su disco debut homónimo producido por Rodrigo Gómez y el año pasado sacaron su sucesor titulado Interior. De este segundo LP se desprendieron unas sesiones en vivo con una interesante puesta en escena de visuales e iluminación, con televisores que reproducen los eventos que suceden en tiempo real mientras son procesados por sintetizadores analógicos de video generando una nueva realidad. La banda de rock alternativo propone una experiencia contundente, con colores electrónicos y una estética post retro futurista que parodia esa versión que tenían en los 80 de cómo iba a ser el futuro.

«Si bien eso lleva mucho tiempo, tiene algo muy positivo que es que estamos los cuatro siempre muy contentos, presentes y comprometidos con lo que estamos haciendo. Aportamos todos de lados muy distintos, dentro de esta democracia artística,» agrega Viviani como para compensar lo anteriormente dicho por el bajista.

Con «Vapor» su nuevo single recién sacado del horno, Los Pibes del Espacio acompañarán a Proyecto Gómez Casa para abrir lo que será la celebración por sus 10 años y la presentación de su último álbum titulado Luz. La cita es este viernes 9 de agosto en Niceto Club. Antes hablaron con Indie Hoy y contaron de qué se trata su nuevo single, qué dificultades se le presenta por ser una banda independiente y cómo se preparan para la fecha más importante que hasta el momento los reúne como banda, o como amigos.

¿Cómo surge la idea de hacer «Vapor»?
Joaquín: «Vapor» no tenía ni maqueta cuando empezamos a armarlo. A la inversa que la mayoría de los temas, primero se pensó en el videoclip y luego en base a eso empezamos a trabajar en la canción. Yo estudio cine y me dieron ganas de que hagamos un videoclip. Hasta ahora lo que tenemos son videos de shows en vivo y sesiones, que si bien algunas están grabadas en estudio, no dejan de ser sesiones. Con el propósito de hacer ese videoclip, empecé a repasar todas las ideas que tenía en mi cabeza y les propuse a los demás hacer algo que estuviera centrado en la danza. Entonces resolvimos entre todos hacer un tema más bailable, y así de esa manera lo empezamos a cranear.

Que el tema sea más bailable, en comparación con la música que venían haciendo, ¿modificó el proceso de composición?
Juan: Definitivamente, a nivel compositivo lo encaramos desde otro lado. El proceso de armado de la canción fue muy gracioso. Constó de escuchar muchas referencias de bandas de la música bailable que nos gusta.

¿Cuáles?
Fernán: Usamos Bruno Mars y bocha de Rosalía.
Joaquín: Cuando empezamos a hacer el tema yo decía que era igual a «Malamente» pero al final nada que ver.
Fernán: Ahora me vienen diciendo que es medio Ale Sanz, medio latino romántico.
Juan: Fue encarar para otro lado. Para el disco anterior una de las referencias era Radiohead, pero para encarar este tema particularmente fue distinto. Tampoco antes habíamos encarado un tema pensando en que queríamos que se baile. Hubo otra búsqueda.

Y ahora que ya está lista la canción, ¿tienen el video en su cabeza?
Joaquín: Todavía no lo veo, pero está bastante encaminado.

¿Por qué nunca antes habían pensado en hacer un videoclip?
Fernán: Es que crecemos en tiempo real con la banda. Todo lo que va viendo la gente surge de conocidos que se nos acercan y nos dicen «Ah, che podrían hacer esto.» En la mayoría de los casos les hacemos caso y lo sacamos.
Ramiro: Lo divertido de eso que dice Fer es que es la primera banda en la que decimos: «Bueno, vamos a laburar en serio.» Con Los Pibes del Espacio nos dimos cuenta de que no estábamos haciendo música solamente por hacer música, sino que nos queríamos dedicar a eso. Y salvo que alguno tenga una espalda de alguien que conocés detrás y ya sabés cómo funciona o venís de familia de músicos, cosa que en esta banda no ocurre, no tenés ni idea de cómo se labura. Lo vas descubriendo.

¿Qué dificultades se les presentan por hacer música de forma independiente?
Fernán: Yo creo que reduciría las dificultades a todo lo que tiene que ver con plata y contactos.
Joaquín: No creo que sea solamente plata. Ser independiente se trata de descubrir uno mismo las cosas. Dársela contra una pared y decir «Ah, esto no era así.» Siendo independiente uno aprende mucho de los errores, que es la mejor manera de aprender.
Ramiro: En el sistema en el que vivimos todo se reduce a plata, pero en el entre líneas, uno tiene cierta estructura y aprende con ciertas cosas a ser independiente a través de la equivocación, de la prueba y del error. Ese es uno de los grandes conflictos que tenés todo el tiempo. Desde que hacés tu primera fecha con alguien y aprendés que hay que respetar los horarios hasta que tenés que mandar un mailing de algo. Todas esas cosas sí, se pueden reducir a plata, podríamos pagarle a un tipo que te resuelva todos los problemas, pero el artista independiente va descubriendo ciertos caminos que a futuro hacen a la formación, hacen a que el día de mañana uno tenga la piel tan curtida que lo llevan a resolver problemas que otros que la tuvieron más fácil tal vez no podrían.

Foto: Melissa Restrepo Berrio

Al haber tanta oferta musical en el circuito independiente, ¿creen que la estética es su principal arma para diferenciarse?
Fernán: No, yo no creo eso. Si mirás a la mayoría de las bandas del mercado, ninguna de las que les va bien tiene una mega propuesta. Todos se suben a tocar vestidos como se visten para salir a la calle, medio lindos porque son unos rockeros copados. La estética marca un diferencial justamente porque no hay tanta propuesta de ese estilo pero no es suficiente. Pero sí estamos de acuerdo en que es uno de los puntos fuertes de la banda.

¿Cómo piensan la estética en la banda?
Juan: Esto de hablar todos juntos en los recitales son cosas que la primera vez que lo hicimos dijimos «Mm… ¿qué onda? ¿qué pasa?» A uno no le gustaba, otro decía «Sí, dale, vamos para adelante que está buenísimo» hasta que se va perfeccionando. Mientras vamos avanzando, vamos modificando.
Fernán: Desde el principio, desde que tenemos 15 años, la banda tuvo la intención de hacer un delirio conceptual increíble. A medida que fuimos creciendo le fuimos bajando el nivel de mística y calabozos y dragones que uno tiene pero siempre le dimos mucha importancia a la estética y lo plasmamos en las puestas en escena. De más grandes pudimos conceptualizarlo. Ver la reacción de la gente es algo de lo que aprendemos un montón. Tocamos y después tenemos que ir a preguntarles a nuestros amigos qué onda. Si uno nos dice «Che, esto no estuvo bueno,» le damos bocha de bola. Y aunque 50 nos digan que está buenísimo, pensamos en qué pudo haber pasado para que a una persona no le haya gustado eso. Ahí se termina de armar la experiencia del vivo, lo que tiene de interesante es que no es lo mismo estar viendo una banda que escuchar sus temas. Cambia mucho la energía, hay cosas más del arreglo que tal vez son más sutiles, más cuidadosos y más detallistas en los discos y en vivo. Más allá de que nuestro temas suenan prácticamente igual porque lo ensayamos muy así, hay algo de la desprolijidad que garpa más.

Sumaron a la experiencia del vivo un conjunto de televisores con las que remplazaron las visuales. ¿Cómo surgió esa idea?
Joaquín: Para la presentación del nuevo disco queríamos darle el mayor carácter de show posible. Yo tenía un compañero que estaba laburando con un equipo de visuales que se llama Nipkow, que ponen teles y está bárbaro. Lo fuimos a ver, nos copó y ellos también se coparon en el proyecto.
Ramiro: Nos sedujimos mutuamente.
Fernán: Esa vuelta de la visual nos terminó de cerrar una estética para los shows de ahora. Ahora nos encontramos mucho con esto y es compatible con lo que estamos haciendo.
Joaquín: De hecho, entre la primera y la última vez que usamos las teles, si bien el recurso es el mismo, lo que sucede adentro fue evolucionando y se generó un dialogo entre los Nipkow y nosotros sobre qué íbamos a hacer.
Ramiro: Igual, no para de moverse. No es que cerramos la estética con las teles y ya está. Seguimos avanzando sobre la posibilidad física que te da una televisión pero lo que pasa adentro o lo que pasa a nivel sonoro siempre va mutando. De hecho para el show de Niceto, no va a pasar lo mismo que en el último show.

¿Cómo se preparan para la fecha de Niceto?
Juan: Ensayando mucho. Igual, más allá de que es el show más grande que vamos a tener como banda, el set que estamos preparando está tan tocado y tan masticado que nos dan ganas de ir a tocar y de demostrar lo que tenemos, porque estamos súper seguros de lo que estamos preparando porque ya está consolidado. Venimos tocando juntos hace siete años y generamos una solidez que demuestra nuestra postura delante del escenario.
Fernán: Estamos muy manijas. Es realmente zarpado. En este Niceto, Proyecto Gómez Casa está presentando disco y nos está diciendo «Che, ustedes vengan y abran.» Eso es increíble y estamos muy agradecidos.

¿Cómo surge esta «sociedad artística» con Proyecto Gómez Casa?
Juan: El productor Rodrigo Gómez fue quien, al tercero o cuarto año de la banda, nos abrió el camino. Fuimos a clases de producción con él como banda a buscar nuestro sonido. Ya teníamos bocha de temas pero empezamos abrir panoramas para no encerrarnos tanto en nosotros cuatro. Fue el primer paso a abrirnos a otra persona ajena a la banda para que escuche nuestra música y opine. Nuestro primer disco surge de este acompañamiento de Gómez, quien lo terminó produciendo.

Podemos decir, entonces, que Gómez fue su Maestro Yoda…
Juan: Sí, re nuestro Yoda. Y luego nos quedó todo lo que aprendimos con él. Después de sacar el primer disco decidimos crear nuestro camino y con todo lo aprendido de Gómez empezamos a encarar el segundo disco, con todas esas enseñanzas que nos dejó, de cómo armar un tema, de qué es lo necesario, de qué no, y lo que nosotros pensamos de lo que nos dijo Gómez. Es también cómo nosotros entendimos lo que él nos transmitió.

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Los Pibes del Espacio abrirán el show de Proyecto Gómez Casa este viernes 9 de agosto en Niceto Club (Niceto Vega 5510, CABA), entradas disponibles a través de Ticketek.

Foto principal: Melissa Restrepo Berrio.