Militantes del Clímax se presenta este sábado 6 de abril en el Patio del Konex, y estuvimos hablando con Benjamín “El Abuelo” Gutiérrez, cantante del grupo, sobre distintos aspectos que giran alrededor de su música. La banda sacó en 2018 su segundo disco titulado Día 4, cuatro años después de su antecesor, Clímax (2014). Es un trabajo poderoso, lleno de energía y crítica social, de fuerza y movimiento. Las canciones varían en temperaturas pero el foco está en poner en movimiento los cuerpos y convertirse en un chispazo que desate un incendio reflexivo. Desde sus comienzos, Militantes del Clímax se interesó en combinar el rap urbano con el funk y en sus shows presentar una impronta teatral, filosa y atrevida. Sus presentaciones en vivo están cargadas de contenido y uno nunca puede adivinar exactamente con qué se va a encontrar. La sorpresa es parte de la destreza que emana el hip-hop de uno de los grupos que está pisando bien fuerte en la escena emergente de la música nacional.

¿Cómo fue el proceso de Día 4?
Día 4 es un disco que junta lo que fuimos haciendo desde que salió el primer disco. Varios temas fueron saliendo y los tocamos en vivo, pero hasta el año pasado no los pudimos grabar porque no teníamos el tiempo o la plata o la organización para hacerlo bien. La intención fue sacar eso del medio y dejar lo mejor del show plasmado. Fuimos a grabarlo a Córdoba, al estudio Sonorámica que es un lugar muy lindo en la sierra. El dueño es un loco que estaba construyendo el estudio, no sé en qué estado estará ahora pero cuando fuimos nos sirvió para grabar lo que queríamos grabar, el esqueleto, la estructura base del disco. Tenía una acústica muy buena y estaba muy equipado.

¿Qué sienten que cambió entre este disco y el anterior?
Para este disco apuntamos a hacer algo un poco más trabajado, a diferencia del primer disco que es más natural y no tiene mucho retoque en la mezcla. Queríamos aprovechar un poco más los recursos. Lo hicimos con Mariano Bilinkis, le dimos bastante libertad y lugar a que probemos cosas juntos. Y después, desde lo conceptual y la imagen que genera, es un disco más oscuro y denso.

¿Qué moviliza el lado más contestatario de la banda?
Es lo que nos sale, es donde tenemos la cabeza. Estamos hace 10 años juntos haciendo cosas relacionadas con el rap. Yo por mi lado venía rapeando con esa influencia del género que habla de las cosas que pasan. Vengo de esa escuela del rap de Public Enemy y todas esas bandas de los 90 que tenían eso de hablar sobre la realidad de las cosas. Era lo que me gustaba. Y El Negro también tenía esa visión pero de un lado más espiritual y de la conciencia. Entonces se generó esa conexión y fue la marca que quedó. Es el perfil que ya nos adaptamos a tener y tratamos de alimentar.

¿El uso de la ironía y la parodia hace más poderoso el mensaje?
Son recursos que salen naturales, no en un estudio ni con ganas de construir otra cosa. Después vas encontrando más fundamento en lo que vas haciendo y lo vas intentando mejorar. En principio era lo que nos salía y la combinación de personas que éramos. Siempre creímos que el humor es algo que sirve.

Militantes del Clímax en CC Konex, octubre 2018 – Foto: Clari Nogueira

¿Cuáles fueron los espacios que llenaron el lado teatral del grupo?
Tiene que ver con cómo surgió todo. Éramos un grupo de pibes juntándonos a tratar de hacer cada uno lo que podía. Desde tocar un instrumento, a rapear, y a hacer teatro, monólogos o escribir. Tras cada uno aportar la suyo, se generó ese combo y a partir de que funcionaba y generaba algo en la gente, lo fuimos puliendo.

¿Cómo fue la reacción de la gente las primeras veces que aparecía alguien disfrazado en el escenario?
Las cosas que siempre hizo Franco [Bersi] nos generaban inquietud por cómo se iban a ver del otro lado o si se iban a entender. Porque por ahí está muy en el límite, es humor pero a la vez es ácido e irónico y toca temas delicados. Es difícil hacer ironía de cosas que son reales y a la gente le importa. Pero Franco tomaba la decisión de lo que quería hacer y nosotros lo entendíamos. Por suerte, por cómo lo hace él y por el público que nos viene a ver, siempre se entendió o generó lo que esperábamos.

La incomodidad del público siempre lo lleva a la reflexión…
Es algo que usamos mucho, nos gusta llevar al público hacia un lugar incómodo. Que tenga que pensar dos veces si está de acuerdo o no, que no sea el lugar común de que todo está bien y vamos a bien. Y es algo que también está dentro de nuestro sonido, porque la música te invita a bailar y a moverte. A mí me gusta toda la música y disfruto todo, pero a veces se genera una identidad y te lleva por ese lugar.

¿Cómo viven el apogeo del rap actual?
Para mí es una alegría, cuando era más chico me hubiera encantado ir a un lugar y que pasen rap. Era justamente lo que deseábamos y teníamos que hacerlo nosotros en algún bar que te preste el espacio para hacer una fiesta o irte re lejos para ver una banda de rap. La fantasía era siempre esa, la de pasar por algún lugar y que estén pasando hip-hop. Y que ahora por fin pase está buenísimo, en cualquier parte está sonando algo de hip hop, se pasó al mainstream. También los pibes ahora rapean como algo común y se genera mucho nivel. Son diferentes estilos y se abren nuevos caminos estéticos que usan los mismos recursos. Algunas siguen la línea más tradicional, otras no.

¿Qué tienen preparado para su fecha en el Konex?
Estamos ensayando un montón y tenemos ganas de hacer un buen show. Va a haber alguna sorpresita. También vienen los pibes de Groovin’ Bohemia de Rosario, van a abrir ellos. Vamos a hacer temas de los dos discos, va a estar muy bueno.

¿Y qué le sigue a esto?
Vamos a tratar de grabar un par de temas en una sesión en vivo, con un par de invitados. Después vamos a salir a tocar, seguramente Rosario y Córdoba van a ser los próximos lugares. Y tratar de salir lo más que podamos, tanto en el conurbano, como en el interior. Además queremos empezar a laburar el tercer disco, que tenemos muchas estructuras y embriones de temas, pero hay que meterse a laburar fuerte con eso.

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Militantes del Clímax se presenta el sábado 6 de abril a las 18 h en el CC Konex (Sarmiento 3131, CABA), entradas disponibles en boletería y online. Más información.

Foto principal: Paloma Ianulli.