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Probablemente haya pocas bandas más inclasificables que Mono. Podría describírsela como una banda de post rock japonesa pero sería poco feliz y probablemente nos estaríamos quedando cortos. Con influencias de la música clásica contemporánea -pero con un fuerte rechazo a la academia-, del minimalismo y del shoegaze de fines de los ochenta fue que a base de reverb, distorsiones y delays la banda encontró su sonido. Desde sus comienzos, a fines de los ’90, tuvieron un fuerte impacto en la escena musical independiente mundial lo que los llevó rápidamente a abandonar su país en pro de giras a lo largo de todo el mundo. Principalmente Europa y Estados Unidos fueron sus destions más frecuentes.

Luego de 16 años de carrera y más de 10 trabajos discográficos llegan el próximo 4 de septiembre por primera vez a  Argentina pero no vienen solos. Están presentando su último disco The Last Dawn/Rays of Darkness. Un disco doble muy particular y que ha llamado mucho la atención. Particularmente Rays of Darkness, en donde la banda abandona su formato de post rock instrumental, denso y oscuro, para abandonarse por nuevos caminos musicales.

Sobre los procesos creativos, el caos y la oscuridad reinante en su obra hablamos con Takaakira ‘Taka’ Goto, líder y compositor de Mono.

No muchas bandas tienen la habilidad de estar 16 años juntos sin separarse. ¿Cómo han manejado el hecho de estar tantos años juntos?
Viajamos por el mundo juntos, todos los años, desde hace 16 años y sentimos que gradualmente también crecimos juntos de niños a adultos. Todo lo que hicimos fue nuevo, fue una aventura continua de enfrentar a lo desconocido. Con las cosas excitantes y los reveces. Todo el proceso fue como aprender las esencialidades de la vida a través de nuestra música y nuestros viajes.

Tenemos muy pocas noticias sobre la escena musical japonesa. ¿Cómo la describirían?
Desde que formamos la banda nunca hemos estado realmente inmersos en la escena musical japonesa porque nos fuimos bastante rápido a tocar al exterior. Es por eso que no estamos muy al tanto de lo que sucede en Japón ahora.

¿Cuál es el concepto detrás de su album doble The Last Dawn/Rays of Darkness?
Los dos álbumes terminaron representando los contrapuntos de la vida. La luz y la oscuridad. La esperanza y la desesperanza. El amor y la pérdida. Las emociones que no pueden ser expresadas,  el dolor que no puedes poner en palabras. La felicidad que es imposible medir. Al mismo tiempo sentimos -y esperamos- que sean algo que pueda ayudar a superar a la oscuridad.
Esta vez queríamos dejar las canciones caóticas lo más caóticas posible y hacer las canciones positivas lo más positivas posible. La razón para esto es que empezamos a sentir/entender que incluso cuando creés que todo está desordenado, hay algo que siempre está en orden. Sin pensarlo, gradualmente fuimos aceptando al caos como un orden o pensamientos atrapados en la negatividad que es la oscuridad. Realmente queríamos expresar eso al mundo como arte.

The Last Dawn/Rays of Darkness fue su primer album doble y Rays of Darkness es –en mi opnión- el trabajo más raro que han hecho. ¿Podrías contarme un poco del proceso de grabación y composición del mismo? ¿Fue compuesto aisladamente o en conjunto con The Last Down?
Pienso mucho en eso. Siempre traté de crear una especie de dinámica que me ayudara a superar a mi tristeza hasta ese momento. Pero esta vez enfrentaba un serio bloqueo de composición. No tenía inspiración alguna ni historia sobre la que quisiera escribir. He estado haciendo esto por los últimos 10 años: Componer un álbum, dar algunas entrevistas y luego salir de gira por un largo tiempo repetidamente. Luego intentar escribir algunas canciones en esos momentos mientras estoy en Japón –que son algo así como dos semanas- y luego volver a hacer un disco basado en esos fragmentos que dejé atrás. Creo que me esforcé demasiado esta vez. Cada vez que volvía a casa, incluso cuando lo intentaba, en lugar de dejar algunas canciones atrás todo lo que podía hacer era empacar mi traje e irme de gira de nuevo, de nuevo y de nuevo. Creo que alcancé mi límite física y mentalmente al final de esto.
No me malinterpretes. Cada vez que tocábamos en vivo, experimentaba algo hermoso a través de nuestros fans. Pero en cualquier otro lugar que no fuera el escenario todo lo que sentía era un absoluto vacío. No podía escribir ninguna canción, no había ninguna inspiración. Era incluso incapaz de escuchar cualquier tipo de música para refrescar mi mente. Libros, películas, colegas, amigos, no había nada que pudiera llenarme en ningún sentido. Sé que esta no es una muy linda historia de oír pero cada vez que estaba por salir a escena vomitaba y usualmente sufría de insomnio los días previos debido al dolor gástrico que me producía.
Mediante éste dolor llegué a la conclusión de que mi deber era convertir estos sentimientos en sonido. Sentimientos como sufrimiento, vacío, agonía, miedo infinito y ansiedad. No podía aferrarme más a la fina capa de esperanza que me quedaba. Se sentía como la última cosa que tenía que intentar.
Pero cuando realmente empiezas a componer en base a estos sentimientos tu vida diaria comienza a convertirse en algo más oscuro y deprimente de lo usual. Por ejemplo, incluso cuando salía del estudio de grabación mis sentimientos eran muy rebeldes y no pensaba. Creía que había vendido mi alma al diablo.
El verano del 2013 tuve la oportunidad de componer la música para algunas series de televisión y películas. Sin pensarlo dos veces y sin la necesidad de ser MONO, decidí escribir canciones completamente distintas. Comencé a cambiar mi estilo de vida también, por lo general escribía mis canciones a altas horas de la noche pero comencé a componer temprano a la mañana o en las tardes en su lugar. Eventualmente estas nuevas canciones comenzaron a tener un efecto medicinal en mi y en como enfrentaba mi vida diaria.
Por ese tiempo no tenía intenciones de lanzar dos discos al mismo tiempo. Pero el tiempo pasó y comencé a ser capaz de aceptar esas canciones que escribí desde un muy mal lugar. Esas canciones que representaban mi lado más oscuro. Esas canciones a las que no me quería ni acercar. Fue entonces que pensé en lanzar todas estas canciones como un único álbum pero no lo sentía correcto.
The Last Dawn es la oposición a Rays of Darkness. Es, en esencia, un álbum doble sobre escapar de la oscuridad y buscar la luz. Al menos eso es para mí. Es por esto que decidí lanzarlo como un álbum doble.

¿Conocen algo sobre la escena musical sudamericana?
A Sepultura y Gustavo Santaolalla. También al tango –que es mi favorito- por su fuerte carga emotiva.

Han estado asociados con Steve Albini quien tiene una forma muy particular de ver la actualidad de la música en la escena global. ¿Comparten sus opiniones?
Steve es un increíble técnico de sonido. Realmente es un genio. Hemos grabado tres discos juntos hasta ahora y amamos Shellac. Vamos a estar de gira con él en Noviembre y estamos muy entusiasmados al respecto.

Esta será su primera vez en Argentina. ¿Cuáles son sus expectativas ante éste tour sudamericano?
Estamos muy contentos y agradecidos por poder compartir algo especial con nuevas personas.

 

Rays of Darkness by MONO