La mexicana Ximena Sariñana vuelve a Buenos Aires con los brazos cargados: en uno trae su cuarto disco y en el otro a su hija de un año llamada Franca. Y es que a la faceta de actriz, cantautora y productora se le suma la de madre. Todo eso envuelve la pregunta que da título a su nuevo disco, ¿Dónde bailarán las niñas? (Warner Music, 2019), en el que sin perder su esencia de mujer latina empoderada, sigue experimentando con los géneros musicales al contar con la producción del colombiano Juan Pablo Vega y las colaboraciones de otras artistas. Charlamos sobre eso y más, previo a su recital en Niceto Club de este jueves 9 de mayo.

En Buenos Aires grabaste tu primer disco, Mediocre. ¿Cómo te sentís al volver a esta ciudad que fue parte del comienzo de tu carrera musical?
Me siento muy bien, contenta con el recibimiento que he tenido ahí desde la salida de Mediocre. Fue un disco súper importante para mi carrera y al ser el primero le tienes como un particular cariño. Pero siento que hoy sigo evolucionando.

En tu segundo disco homónimo cantaste en inglés, pero ya no retomaste esa lengua en el tercero. ¿Ves lejano ahora cantar en otro idioma que no sea el tuyo?
No, para nada. Tengo una serie de canciones en inglés que, como pertenecen a cierto momento y tienen cierto sonido, eventualmente me gustaría sacar. Ya te digo, a mi me encanta experimentar. Para mí un idioma es como otro set de materiales, tal como experimentar con acuarelas o carbón. En ese aspecto me encanta escribir en otros idiomas. Así que en inglés tengo esa cuenta pendiente de sacar más material, pero ya lo haré a futuro. En este momento estoy presentando cosas nuevas y estoy súper contenta con cómo nos está yendo con este nuevo trabajo.

Un trabajo que dista mucho de tu debut y que viene con un interrogante muy particular: «¿Dónde bailarán las niñas?». Una cuestión que siento importante para el momento que viven las mujeres. ¿A qué se debió la elección de la pregunta/título para tu cuarto disco?
Siento que tiene como dos facetas. Por una parte es un guiño con un poco de sentido del humor a ese título que ha sido muy usado en la música en México. Primero con Maná (¿Dónde jugarán los niños?), después con Molotov (¿Dónde jugarán las niñas?). Yo quise hacer mi versión más niña, además de que siento que queda muy bien con lo que hice: es como el soundtrack de ese espacio donde las niñas pueden bailar. Por otro lado, tiene una pregunta importante que se hace hoy en día: ¿dónde están esos espacios donde las mujeres podemos desarrollarnos al cien por cien, ser libres, ser nosotras mismas, sentirnos seguras y apoyadas con lo que queremos ser?

Argentina y México viven situaciones muy fuertes en contra de los derechos y las vidas de las mujeres. ¿Te sentís muy preocupada por el futuro, tanto el tuyo como el de tu hija? ¿Dónde te sentías libre siendo niña?
Dentro de mi núcleo familiar yo siempre fui aceptada. Nunca se me dijo que no a ningún sueño, empecé a actuar desde muy chiquitita. Yo siempre dije lo que quería hacer, y mis papás me apoyaron siempre. Para mí nunca hubo un límite en mis aspiraciones o en lo grande que podía ser. Por mí, yo iba siempre a lo grande y mis papás nunca me dijeron lo contrario. Entonces eso tiene mucho que ver en la familia en la que creces y en el mensaje que se te da, ¿no? Pues, mi mamá siempre fue muy trabajadora. Una mujer muy apasionada por lo que hace, por su trabajo, por su escritura… Y bueno, a la par siempre fue mi mamá. Creo que eso me ayudó mucho a no tener esos prejuicios ni esos referentes.

Tu mamá es guionista y tu padre cineasta. Vos fuiste muy conocida en Latinoamérica por novelas como Luz Clarita, María Isabel o la película Amar te duele. ¿Volverías a actuar o te sentís más ligada a la música actualmente?
Pues sí, volví a actuar. En mis 20 hice muchas películas en México y hace tres años produje una serie para la web. La actuación es algo que siempre me ha gustado, aunque ahora la música es algo que ha tomado prioridad. Tampoco es algo demasiado pensado. Es algo que me gustaría seguir haciendo y no descarto involucrarme a futuro en proyectos que tengan que ver con la parte más audiovisual. Pero eso es, como te digo, definitivamente parte de mi historia.

Yendo a lo audiovisual, sos una persona que usa mucho Instagram y otras redes sociales. Como millenial, ¿creés que no hay otro modo para difundir tu carrera?
Son una gran plataforma con la cual uno puede comunicarse y estar en contacto con sus fans. Una forma de tomar las cartas más activas a la hora de promover tu propio trabajo. Y una de las partes más bonitas que tienen las redes es dar a conocer proyectos o causas con las cual uno se quiere relacionar, que uno piensa que es importante que la gente conozca. Yo creo que en ese aspecto, cuando son bien usadas, se pueden compartir mensajes bien padres, positivos. Aparte de lo que esté relacionado a tu carrera, conciertos y demás. Aunque también siento que hoy en día estamos pasando por un momento muy difícil de las redes ya que son usadas para hacer bullying, competir o compararse con una realidad que no es real, algo totalmente ficticio. Debemos usarlas con precaución.

Y como toda millenial, aparte del uso de las redes, sos muy ecléctica en cuanto a tu música: también la llevás por el reguetón y lo urbano. ¿Cómo te sentís con esa orientación que tomaste al ser producida por Juan Pablo Vega?
Quise hacer un experimento más a lo latino que hacia lo urbano, y me gustó jugar con distintos ritmos como el jamaican dancehall o algo de dembow. Pero también pasando por el r&b y el hip-hop, todas son influencias que he tenido a lo largo de mi vida y que ahora quise experimentar con distintos productores. Juan Pablo Vega fue como el aliado perfecto porque entiende toda la diversidad musical que tenemos los latinos. Él es un gran fanático de la salsa, de la música que viene de su país Colombia. Y a la par, es un gran compositor, un cantautor que tiene toda esa parte más alternativa. Creo que en ese aspecto somos muy afines, por eso fue muy acertado elegirlo de compañero en este disco.

Hablando de compañerismo, en este disco elegiste a otras chicas para que colaboraran con vos. Sabemos que sos muy amiga de la chilena Francisca Valenzuela, con quien cantás en «Pueblo abandonado». Pero, ¿cómo llegaste a IZA y a Girl Ultra?
A IZA la conocí en Río de Janeiro durante las Olimpíadas. Quise hacer unas sesiones de composición allá, me la presentaron y nos reunimos. Ella era una artista muy, muy nueva y fue bonito juntarnos a escribir. De ahí salió la canción «Fácil de amar (Chega Pra Ca)». Tiempo después le dije que me encantaba y que quería incluirla en el disco. Sobre todo que cantara, ella se súper prendió. Es muy padre porque he podido ver ese salto que ha dado con su carrera: ahora es súper grande en Brasil, donde representa a un sector de la población que es minoría y que no se sentía representado en la música pop. Así que IZA es un referente muy importante. Y en el caso de Girl Ultra, es alguien que admiro mucho. Tuve la oportunidad de conocerla aquí en Ciudad de México. Admiro sobre todo esa independencia y claridad que tiene en su carrera y a la hora de hacer música. Es una súper mujer, súper empoderada y es como jefa de su proyecto. Me gusta mucho lo que hace y me dio mucho gusto tenerla de invitada en la canción «No sé». Siento eso, que todas son mujeres que en sus países, en sus gremios, en sus géneros, están rompiendo fronteras y barreras.

Has colaborado con varios músicos muy distintos entre sí: Miguel Bosé, Maria Rodés, Benny Ibarra, Omar Rodríguez-López… ¿Pensás colaborar con alguien de Argentina?
Me encantaría, pero ahora no hay nadie en particular. Yo soy muy abierta a las colaboraciones, es como salirme de mi zona de confort. Así siento que conocés más géneros, más maneras de hacer música y abrís tu panorama. Todo eso hace que influya en tu música.

Cuando eras más chica, ¿qué música te atrajo de Argentina?
El tango es algo que me fascinaba mucho. Sobre todo en la prepa, que es como el bachiller, ahí descubrí la música de Astor Piazolla. Fue mi compositor favorito durante muchísimo tiempo. Me gusta mucho esa parte, pero las influencias más fuertes que tuve a esa edad, que me llevaron a producir mi primer disco allá, fueron referentes como Gustavo Cerati, Fito Páez, Kevin Johansen… Con eso siento que Argentina tiene que ver mucho con mi música.

¿Y alguna referencia musical actual de estas tierras?
Me gusta mucho la música de Dani Spalla, Loli Molina, Lara Pedrosa, que son amigas mías que hacen cosas muy buenas. Acabo de descubrir a Silvina Moreno, con quien compartí escenario hace poco y estuvo cool. También descubrí una banda que me pasó mi querido tío Tweety, que se llama Usted Señálamelo y son increíbles. También me gustó un chico llamado Ca7riel, vi un video de él y me parece muy cool lo que está haciendo.

La primera vez que te presentaste acá fue en el 2009, en el Ciudad Emergenteen el Centro Cultural Recoleta. De eso pasaron ya casi 10 años. Ahora tocás en Niceto Club. ¿Cómo te sentís con la proximidad del show?
Uy, ¡feliz! Súper contenta de presentarme. Llevo mucho tiempo queriendo volver, y Niceto Club es un lugar como legendario, mítico. De mis primeras fiestas, ¡buenas fiestas que agarré en Buenos Aires! (Risas).

¿Ibas a bailar ahí cuando viniste a grabar el primer disco?
¡Exactamente! Es un lugar al que le tengo mucho cariño. Y qué increíble volver a tocar ahí, ¿no?

¿Contarás con invitados durante el recital?
Sí, espero tener invitados. Tengo muy buenos amigos allá y esa es otra razón que me pone muy alegre al volver.

A tu faceta artística se le sumó desde hace un año la maternidad. ¿Cómo es eso de ir a todos lados con Franca?
Es algo muy cool. Es muy cansador, por supuesto, pero estoy muy feliz, siento que me he podido acomodar muy bien a los horarios y ritmos. Mi bebé también se ha podido acomodar muy bien. Es una aventura que vamos viendo cómo va surgiendo.

Para finalizar, ¿podrías definirte a vos misma?
¿A vos misma? ¿A mí? (Risas). Pues yo creo que soy una persona bastante honesta. Soy lo que soy. Lo que escuchás de mi música es lo que es. Lo que ves en mis redes, en lo que saco. Creo que soy una persona bastante sencilla. También bastante alivianada, como decimos acá en México. Me acomodo a todo. Llevo una vida tranquila.

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Ximena Sariñana se presentará en Niceto Club (Niceto Vega 5510, CABA) el jueves 9 de mayo desde las 20 h. Entradas disponibles a través de Ticketek. Más información.