La cita es en el Varela Varelita, uno de esos pocos bares porteños que resisten a la estética decadente de los pizza café. Allí ya nos espera Vera Grimmer (a) Vera Buendía, la cantante y letrista de Birralasagna, una banda que nació como proyecto de musicalización de poemas de Vera acompañada por Emiliano Lasagna en guitarra. “Me habían propuesto leer poemas en una fecha de la Facultad y entonces le propuse a Emi que musicalizara mis poemas. Y como el apellido del él es Lasagna y en el secundario a mí me decían birra, por la canción de Pink FloydVera“, que dice virrra, virra… -Vera narra los inicios de la banda y canturrea la canción-… The Wall parte dos. Es cuando vuelven de la guerra, se refiere a Vera Lynn… entonces le dije a Emi que tengamos una banda que se llamara Birralasagna, no teníamos nada armado, sólo los poemas… Y empezamos a ensayar. Nosotros el 14 de julio de 2013 teníamos que tener algo porque era el día que yo me presentaba. El chico que organizaba me iba preguntando y yo le decía: re bien, poné que se llama Birralasagna la banda… y tocamos. Fue muy gracioso porque era una fecha como de folklore y nosotros terminamos tocando ‘Ya no sos igual‘ de 2 minutos”.

La estética del punk

Llegan a la cita Nicolás Casco Richiedei –bajo– y Hernán Larry García –batería-. Finalmente, se suma Emiliano, atrasado debido a la habitual congestión del tránsito porteño. Los Birralasagna editaron La estética del paint en marzo de 2015. A Emiliano y Vera se sumaron distintos músicos que colaboraron en cada uno de los temas. “Empezamos a grabar en casa –narra Emiliano- y yo tenía ganas de hacer un disco con banda completa. Entonces empezamos a traer algunos amigos que tocaran el bajo, la batería, qué sé yo… Fuimos grabando canciones de a poquito, en casa, un día grabábamos una canción, a los dos meses grabábamos otra canción. Y así durante un año… el disco suena re desparejo… hay temas que tienen batería electrónica, otros que tienen batería acústica, en uno el bajo lo toca una persona, en otro toco el bajo yo, tiene ese sonido como del subdesarrollo y construido barato. Pero efectivo”.

Birralasagna es una banda hacedora de canciones pegadizas que recorren lúdicamente, casi en un registro inocente, temas como la amistad, el amor o el desamor, la falta de dinero, las vivencias cotidianas y un derrotero romántico barrial del conurbano bonaerense. Al toparse con la situación de presentar el disco en vivo, los Birralasagna sumaron a Hernán y a Nicolás y se transformaron en la banda estable que actualmente son. “Cuando empezamos a tocar en vivo, él –rememora Emiliano refiriéndose a Hernán Larry García– tocaba la batería electrónica y yo la guitarra criolla… era una formación rara, pero él dijo: no quiero tocar más batería electrónica, quiero tocar una batería de verdad. Y entonces dije: bueno, entonces yo no puedo tocar más la guitarra criolla, si vas a meter una batería de verdad. Y así se fue formando la banda, que terminó siendo de punk rock, casi. Guitarra, batería, bajo y cantar mal, desafinar y distorsionar y cantar canciones de dos minutos. Ahora estamos pensando, ya como banda, en grabar un disco como corresponde, como hacen todas las bandas, ensayando, componiendo y grabando”.

Hernán conoce a Emiliano Lasagna desde niño: “A mí siempre me gustó tocar la batería y él tocaba la guitarra. Y siempre practicábamos. Empecé a estudiar y a tomármelo en serio y me llamó para esto. Escuché el disco y fui. Ya me gustaba, los iba a ver a ellos dos solos. Y salió lo de presentarlo en vivo”.

Nicolás deschava cierta intimidad de la banda y cuenta su acercamiento a los Birralasagna: “Yo sabía que estaban tocando y me parecía re goma, porque sabía que eran novios y bueno, tocan los dos juntos. Y escuché el disco y me re contra cabió, y dije: este es el disco del 2015. Un día la agarré a Vera y le dije: che, ¿qué onda? Que se muera Nico –el anterior bajista- y entro a tocar. Pero se ve que no había necesidad porque ese otro Nico no tenía interés de tocar en vivo. Yo estuve tocando punk diez años, con una banda que se llama Sin dios ni amo. Soy de Ayacucho, hace ocho años que vivo en Caseros pero soy de Ayacucho y se desarrolló ahí, era la banda punk de Ayacucho”.

Foto: Cari Aimé
Foto: Cari Aimé

Una de morrón, roquefort y Mercosur

Las letras de Birralasagna son una cartografía del mundo privado y una puesta en escena de las felicidades y tristezas personales en oposición a ciertas ampulosas búsquedas de cambiar la sociedad toda. La revolución personal permanente. Vera es la letrista de la banda: “Las letras son mías menos ‘Me gustás pero soy pobre‘, que es de Emi. Pero, por ejemplo, ‘Te quiero y me flasheás‘ es por un chat que teníamos con Emi que me dijo: voy a tratar de soñar con vos, pero no te prometo nada. Y yo le hice la cancioncita, son todos momentos nuestros. Después ‘Morrón, roquefort y compromiso‘ surge porque nosotros habíamos ido a un asado en el cual comimos morrón con huevo y roquefort y estaba buenísimo. Llegué a mi casa y mi hermana estaba peleándose con el novio y nosotros empezamos a decir: bueno, acá falta morrón, roquefort y compromiso, en esta relación. Y quedó la canción”.

“En realidad todas las letras –interviene el señor Lasagna- surgen como conceptos entre nosotros dos, ella es más habilidosa para escribir, yo no sé escribir canciones. Puedo hacer una música. Esa que dice el mundo es una mierda no va a cambiar por nosotros es una frase que ella me dijo en un momento que yo me sentía mal por algo. Ahora tenemos ganas de hacer algo más comprometido políticamente…” Vera da un sorbo a su jugo de naranja y se planta: “Pero es político La estética del paint… que nosotros expongamos cosas que hablamos privadamente y las pongamos en un disco es una manera de hacer una política, una política del amor, si querés, que puede sonar muy light… a mí me gusta mucho una poeta que se llama Wis?awa Szymborska, y tiene un poema, ‘Hijos de la época‘, y dice que todo lo que hacemos es política. Al fin de cuentas, el disco fue grabado en forma independiente, no hablamos con Sony. Esa es una decisión política. Que decidamos que ellos que son nuestros amigos formen la banda –señala a Nico y a Larry- también, es una decisión política, no es que dijimos: buenooo… contratemos a un músico sesionista. Que yo decida no ir a clases de canto para cantar, también… “Quieren hacer algo más político los Birralasagna y, sí, ya tienen el título de su segundo álbum y la señorita Vera: “Lo venimos pensando hace un montón, se llama La diversión del Mercosur. Conocí a una chica chilena, en una fiesta y nos reímos un montón y era la diversión del Mercosur”.

Continuamos hablando de lo político, de la marca de suburbio y de la falta de dinero y entonces Emiliano: “Si tuviéramos plata tal vez sería aburrido, seríamos otra clase de personas, se disfruta a veces ese padecimiento. Siempre que uno tenga la panza llena, ¿no? Para otro lado ya es más jodido y no da para reírse. Canciones como ‘Me gustás pero soy pobre‘… es obvio que nosotros no somos pobres, sino, no podríamos cantar eso y reírnos de eso. Igual a mí a veces me genera una cuestión, no sé si de culpa, pero sí de: qué burgués que soy, ¿cómo voy a cantar me gustás pero soy pobre cuando hay gente que realmente es pobre? Pero bueno, tampoco te podés enroscar tanto”.

Tanto esa lírica de la banda como su música rondan lo juguetón, lo lúdico y Emiliano, el hacedor de las melodías, remata con honestidad brutal: “La música no es nada del otro mundo, es un intervalo de cuarta y alguna otra cosa. Yo no soy buen músico pero le pongo mucho cariño a lo que hago”.

Influencias y teléfono para El mató a un policía motorizado

Las botellas de cerveza se amontonan en la mesa del Varela Varelita. Y pregunto qué escuchan los Birralasagna, las influencias y Emiliano, postpunk: “A mí me gusta toda la música, últimamente estoy con Atahualpa Yupanqui. Cyndi Lauper me vuelve loco. Todo el rock alternativo de los noventa, El Otro Yo, Fun PeopleBeatles obviamente, un poco de música clásica también. Y a Julieta Venegas la descubrí el otro día y estoy escuchando todos sus discos. Pero hay cosas a las que vuelvo siempre: Green Day, El Otro Yo, Fun People, Los Piojos, Fito Páez, siempre estoy yendo y viniendo… Tengo períodos, ahora estoy en mi período Julieta Venegas”.

Una generación, de la que forman parte los Birralasagna, sin prejuicios en cuanto a géneros musicales, estéticas, estilos, una generación que hace de la mixtura y el desprejuicio su lema, y entonces Vera dice: “Mi banda favorita es Of Montreal que es una banda que tendrá como veinte años, son unos pibes de Estados Unidos que se disfrazan y juegan mucho con lo trans, que juegan mucho con los ritmos, muchos sintetizadores, muchos ruidos, como si estuvieras en un viaje de pepa constante y las letras son durísimas, tipo quiero dejar a mi mujer, quiero dejar a mi hija, pero con una armonía súper cósmica. Después, me fui dando cuenta de que Nirvana fue una de mis bandas favoritas y que Kurt Cobain es un referente, lo queremos mucho. De acá me gusta mucho Árbol, el indie, Rosario Bléfari es la súper referente, ella sola y con Suárez también. Pero como dice Emi, eso de ir fluctuando entre diversos estilos está buenísimo. Hace poco me pasé un fin de semana llorando, escuchando a Nick Cave. Es buenísimo, maneja una oscuridad… Y el otro día soñé que taloneábamos a El Mató a un Policía Motorizado, eso sería hermoso. Me llamaban de un festival y me decían: ‘vengan, chicos, hay un camarín para cada uno de ustedes, les pagamos tanto’. Hermoso, pero son sueños lejanos. Nos falta, para llegar ahí, al Chango”.

Fotos: Cari Aimé