Después de celebrar la primera edición de Fiesta Caprichosa, su fundador Gastón Lipszyc nos dedica un rato para hablar sobre el balance que hace de la fiesta y su proyecto solista, Gastón y su Ego Caprichoso. Antes de volver a la carga con el segundo round, conversamos con él.

¿Cómo fue el recibimiento del público al evento?
El público se tomó el evento como algo propio y personal. La gente se apropió del recital y de la fiesta, como un plan que elige, como ir a ver una banda y de pronto también sentirse en una situación de fiesta. Durante el show hubo mucha empatía. El primero fue particularmente un recital muy emotivo y potente, con mucha energía que contagió. Yo me emocioné y lloré en un momento, y a mucha gente le pasó lo mismo y lloró con mi llanto. Cuando terminé de tocar y fui a saludar y agradecer a la gente me decían que les había llegado. Y después la fiesta estuvo buenísima, los que se quedaron bien lo saben. La música estuvo buenísima y el DJ, Juan Ernesto Rodríguez, fue muy acertado. Queremos profundizar un poco más en el house para la próxima Fiesta Caprichosa, no te digo 100% electrónica, pero darle un momento a eso.

¿Era lo que esperabas?
Por un lado, sí. Si hubiera pensado en frío algún día y me hubiera sentado a pensar “¿qué espero que pase en la fecha?” hubiera notado todo lo que sucedió. Realmente lo digo. Hubo cosas que me sorprendieron a mí, como esa cuestión de tener la emoción tan a flor de piel, no porque no me lo esperaba sino porque fue una emoción muy grande. Podría decir que me lo esperaba pero aun así me sorprendió. Por suerte, no tengo todo bajo control.

¿Por qué la idea de repetir la fiesta?
El formato expresó su personalidad la primera vez y fue muy fuerte porque fue de una: “Somos esto”. Ante esta situación tuve propuestas de varias bandas de hacer fechas en conjunto pero yo sentí que había que apostar a eso que se había vibrado y que había sido. Sentí que toda la situación se vio favorecida por ese contexto: el recital tuvo esa potencia por todo lo que se construyó en torno a ese día. Y la fiesta también tuvo esa potencia por el show. Entonces se armó un complemento de fiesta y show con un carácter muy personal. Y eso apareció y lo sintió la gente, lo sentí yo, lo sintieron les musiques con quienes toqué. Entonces aposté a eso: “Acá estamos, somos esto”.

Foto: Diego Stickar

¿Te interesa la idea que sea una especie de “ciclo”?
Sí, por lo mismo que dije antes. Sentí que lo que tengo para ofrecer se potencia. Es claro, entendí el formato y me lo quiero apropiar. Tengo el deseo de que esto se repita constantemente, el año que viene meterle más todavía, recién acaba de salir el disco. Tengo ganas de que se convierta en un ciclo, que la gente vaya sabiendo que La Caprichosa es algo que sucede y vas a ver un show pero también salís, entonces vas al show pero te ponés lindo o linda para el recital porque sabés que después te quedás ahí bailando o ranchando. Ojalá se repita. Tengo ganas de que se repita el ciclo y poder tocar en festivales. Esos dos son mis deseos más íntimos.

¿El público se va a topar con alguna novedad en la segunda edición?
Sí, el público se va a topar con alguna novedad pero si la cuento dejaría de ser una novedad. Bueno, dejaría de ser una sorpresa en realidad. Con respecto al show se va a encontrar con una idea un poco más profundizada y con nuevas canciones. También estoy juntándome con escenógrafas, vamos a profundizar las coreografías. Va a haber un concepto a nivel estético y escénico distinto. Con respecto a la fiesta, como dije antes, hay una idea de mantener ese espíritu “popero” que tuvo la primera vez pero también incluir un poco de música electrónica, meternos un poquito en esa.

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Foto principal: Diego Stickar.

La segunda edición de Fiesta Caprichosa tendrá lugar en La Tangente (Honduras 5317, CABA) el sábado 27 de octubre a partir de las 23.55. Entradas anticipadas disponibles en la boletería o por sistema online en Ticket Hoy.