Róisin Murphy es una artista irlandesa que se ha desempañado en varios terrenos como el modelaje, la actuación, la dirección audiovisual, la producción musical, el canto y la composición.

El 8 de julio sale su nuevo disco llamado Take Her Up To Monto. “Monto” es una referencia a cierta zona turbia ubicada en Dublín, célebre por sus negocios orientados a la sexualidad clandestina. También hay una canción con el mismo nombre popularizada por The Dubliners, un grupo folk nativo de la región de los años sesentas.

El disco contiene 9 canciones inéditas y lo edita Pias America. Tuvo un single llamado “Mastermind” y un video oficial de la canción “Ten Miles High“. El sonido mezcla referencias de muchos tipos. Es una búsqueda sonora con influencias del jazz, de la música italiana, del electro experimental pensado en ocasiones como música bailable y en otras buscando la disociación del trip hop. Es una Roísín Murphy volviendo a las bases y mostrando orgullosa su lado descarado.

Fue grabado junto a Eddie Stevens, con quien antes ya había colaborado en varios proyectos, siendo la grabación de Hairless Toys uno de los más importantes. Eddie es un compositor y tecladista británico conocido por sus trabajos con Norman Cook (a.k.a Fatboy Slim), Sia, Zero 7, entre otros.

Mi Senti es el trabajo que vino después que ha sacado la cantautora en donde hace covers de canción pop italianas de antaño. En Mi Senti se atrevió a cantarlas en su idioma original.

Pudimos entrevistar a Róisín e intercambiar unas cuantas palabras sobre el nuevo disco y sus obras pasadas. Su delicada voz marcada por el claro acento irlandés nos aclaró bastante su panorama musical, además de ser un deleite para nuestros oídos.

“Monto” era el sobrenombre de una “zona roja” ubicada en Dublin. ¿Por qué el álbum se llama Take Her up to Monto? ¿Por qué ella tiene que ir para allá?
(Risas) Creo que sólo estaba poniendo mi lado irlandés de cierta manera encubierta en el disco. Es como decir: “Lleven a Murphy a Monto. Aquí estoy: Róisín fucking Murphy. Esta soy yo. Llevame o dejame.” También es una reacción a Hairless Toy que fue un nombre más bizarro, sin mucho sentido y raro. Este título es parte de mí, de mi herencia, de mi cultura. Tiene más sentido. Es mi lado “en tu cara” y quería un poco de esa actitud para esta grabación ya que es un disco más peculiar que Hairless Toys. Creo que es el título correcto, ¿no te parece?

El álbum sale el 8 de julio, tres días después de tu cumpleaños, una linda manera de celebrarlo. ¿Estás satisfecha con este trabajo? ¿Salió como te lo imaginabas?
¿Imaginarlo a qué punto? Bueno, en verdad no “imagino” los discos que hago. Cuando trabajo con Eddie trato de no imaginarme la música demasiado antes de hacerla. Solo la hago paso a paso: Me gusta aquello, me gusta lo otro, se podría cambiar tal cosa o arreglar tal otra. Sólo paso a paso, no es tanto sobre la idea grande o conceptual. No funciona de esa manera.

El álbum contiene un montón de buenos temas. “Mastermind” es una adrenalínica canción. “Pretty Gardens” tiene un estilo jazzero con una hermosa grabación de voces, “Whatever” es una canción introspectiva y tranquila con mucho corazón. ¿Cuáles fueron tus influencias a la hora de componer este disco?
Mastermind” tiene la influencia sobrante de cuando Eddie y yo hicimos Mi Senti, que fue una grabación italiana. En Mi Senti cantaba en italiano y hacíamos covers de canciones conocidas de Italia. Con “Mastermind” escribimos nuestra versión de cómo sería si sonase de esa manera. Hubo mucha influencia italo-pop, bien 80’s, en la producción. Podés sentirlo particularmente en esa canción.
Creo que Eddie es un incansable músico y MUY talentoso. Entonces él quería avanzar hacia algo nuevo. Quería tocar los teclados en la banda, cosa que me pareció genial. Él puso esa energía. Lo que le agregué yo fue la parte disco, la música que conozco más y lo llevé a todo ese mundo. Quizás por su cuenta no se hubiera metido tanto, pero al trabajar conmigo se metió cada vez más en ese tipo de música mas bailable, más disco, que el usualmente no haría. Fue una reacción sobre lo mío. También hay mucho de su música. Esa forma que tiene de conmover con los instrumentos. Siempre digo que una de las mejores cosas que hago, además de producir mis discos, es tener la oportunidad de trabajar con él. Cuando se decidió que el estuviese en el proyecto, todo estuvo en su lugar, ¿sabés? No funcionaría si estuviese otra persona. Aunque lo sacásemos y pusiésemos a Calvin Harris tocando sus discos, no sería igual. No importa cuán grande puede ser el otro, él siempre será Eddie y es lo que interesa. Entonces esto es lo que ocurre, se produce esta colaboración. Y este es el sonido que se obtiene cuando dos personas se reúnen en un estudio.

Es la segunda vez que trabajás con Eddie Stevens, ¿No? Antes fue con el disco anterior.
No precisamente. Hairless Toys fue escrito con él, pero también estuvo con Mi Senti. Hicimos el álbum junto a un productor musical italiano que conozco. Los tres nos encargamos de eso. Y desde hace bastante que salgo de tour con él. Siempre será el director musical de mi vida. También apareció en varias grabaciones de Moloko en donde hizo arreglos y se involucró mucho en el proyecto. Siempre es bienvenido de estar en el estudio.

Hablemos ahora de Mi Senti, que es uno de tus trabajos más notables. ¿Te fue difícil cantar en italiano?
No realmente cuando le tomás la mano. Más difícil fue elegir canciones que fuesen para mi registro de voz porque ellos tienen un registro increíble que yo no tengo. Tuve que ponerme como vocalista para llegar a eso. Fue una buena experiencia para mi voz. Cuando escribo mis canciones las escribo desde un registro en el que me siento cómoda. Por eso no es tan desafiante como hacer este tipo de covers. Fue todo un desafío.


Fotografía: Nicole Nodland

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