Los procesos que rodean la creación, grabación y lanzamiento de un álbum suelen involucrar a muchas personas, sobre todo cuando se trata de bandas o artistas consagrados. Los aspectos comerciales suelen tener un peso importante, así como las relaciones humanas que se despliegan y, por momentos, todo pende de un hilo. A continuación, cuatro discos que estuvieron a punto de no lanzarse.
Guns N' Roses - Chinese Democracy (2008)
Este disco comenzó a cocinarse en la década del 90, pero no fue hasta 2008 que vio la luz. La banda atravesaba serios problemas relacionados con las relaciones personales entre sus miembros, el consumo de drogas y las idas y vueltas de integrantes. Si bien se les ofrecieron altas cifras económicas, el disco nunca estaba listo para ver la luz y se convirtió en un álbum muy esperado por los fans, cuya publicación parecía no concretarse nunca. Finalmente, fue el primer disco de temas originales de Guns N' Roses luego del doble Use Your Illusion (1991).
Bruce Springsteen - Born to Run (1975)
Bruce Springsteen estuvo a punto de perderse uno de los mayores éxitos de su carrera. Este es su tercer disco de estudio y vio la luz en 1975, pero supuso un arduo proceso marcado por las inseguridades y una extrema meticulosidad. Así lo relató el compositor en diálogo con Rolling Stone, al hablar sobre su visión actual del álbum: "Era indestructible, y eso vino de una enorme cantidad de tiempo que le dedicamos, una cantidad malsana de obsesión compulsiva. En parte, tenía miedo de lanzar el disco y simplemente decir: 'Bueno, este soy yo', por todas las razones obvias por las que la gente tiene miedo de exponerse y mostrarse tal como es".
Nirvana - In Utero (1993)
El disco que sucede a un gran éxito supone, de algún modo, un salto al vacío, ya que, tanto comercial como popularmente, hay muchas expectativas puestas sobre los artistas, y esto le pasó a Nirvana luego de su megaéxito Nevermind. Lo cierto es que las dudas vinieron de parte de la discográfica, que buscaba un sonido más comercial y menos alternativo que el de este álbum. Finalmente, el disco no fue desechado gracias a que Kurt Cobain se mantuvo firme en sus ideas originales.
Wilco - Yankee Hotel Foxtrot (2002)
Wilco también fue víctima de las pretensiones comerciales de la discográfica y, cuando el álbum estaba terminado en 2001, la subsidiaria de Warner con la que trabajaban lo rechazó por completo. Pero la banda estadounidense no claudicó y consiguió los derechos de las canciones para lanzarlo por su cuenta. Así, vio la luz en 2002, se convirtió en uno de los discos más queridos por su público y cosechó excelentes críticas.













