Cuando se piensa en el rock de la década de los 70, la imagen dominante suele estar asociada a los excesos y el consumo de drogas y alcohol tras bambalinas. La mitología del "vivir rápido y morir joven" se volvió parte inseparable del relato de la época. Sin embargo, detrás de ese imaginario común, existió un grupo de músicos que eligió un camino radicalmente distinto.
Lejos de los vicios que definieron a buena parte de sus contemporáneos, estos artistas construyeron grandes carreras y, en muchos casos, ejemplares. Sus historias brindan otra lectura posible sobre una década que no fue solo descontrol y excesos, sino también disciplina, constancia y decisiones contundentes.
A continuación, recordamos a cinco músicos del rock que, según sus propias palabras, nunca se drogaron ni emborracharon.
Gene Simmons (Kiss)
Mientras Kiss se consolidaba como uno de los máximos símbolos del exceso del glam rock, con maquillaje, pirotecnia y estadios incluidos, Gene Simmons se mantenía completamente al margen del consumo de alcohol y drogas. Vocalista y bajista de la banda, Simmons siempre fue uno de los defensores de la sobriedad dentro del rock.
Según explicó en reiteradas ocasiones, su decisión es personal: su madre, sobreviviente del Holocausto, fue una influencia determinante. "Nunca quise romperle el corazón", declaró en más de una ocasión. Simmons también vinculó abiertamente los conflictos internos del grupo con los problemas de adicción de Ace Frehley y Peter Criss, señalando cómo afectaron la estabilidad de la banda.
Frank Zappa
Parece increíble que uno de los músicos más caóticos y experimentales del siglo XX haya sido, en rigor, completamente abstemio. Frank Zappa, cerebro de The Mothers of Invention, nunca consumió drogas ni alcohol, aunque fue un consumidor compulsivo de café y cigarrillos.
En pleno auge de la contracultura psicodélica, Zappa rechazó frontalmente las sustancias, a las que consideraba atajos que empobrecían la creatividad. Su enfoque estaba basado en una disciplina férrea y una ética de trabajo casi industrial. Componía sin descanso, controlaba cada detalle de sus grabaciones y exigía precisión absoluta a sus músicos.
Angus Young (AC/DC)
Pocas figuras encarnan la energía basal del rock and roll como Angus Young. El guitarrista de AC/DC construyó una carrera icónica, ejecutando solos incendiarios y liderando una de las bandas más asociadas al imaginario de la bebida alcohólica. Sin embargo, su vida personal fue todo lo contrario.
Angus nunca bebió ni consumió drogas. Testigo directo de los estragos que el alcohol causó en su entorno, incluyendo a su hermano Malcolm Young y al cantante Bon Scott, eligió mantenerse completamente sobrio. Su "adicción”, según contó, era el chocolate.
Tom Scholz (Boston)
Ingeniero graduado del Instituto de Tecnología de Massachusetts y líder creativo de Boston, Tom Scholz nunca encajó en el molde clásico del rockstar. Antes de alcanzar el éxito masivo con el debut de la banda en 1976, Scholz ya había decidido mantenerse alejado de cualquier sustancia que comprometiera su trabajo.
Perfeccionista extremo, pasaba noches enteras en su estudio casero puliendo cada sonido, sin apuros ni distracciones. Su rechazo a las sustancias fue clave para su forma de trabajar, para resistir presiones de la industria y para desarrollar inventos propios como el sistema Rockman, que revolucionó el sonido de guitarras en los 80.
Ted Nugent
Ted Nugent hizo de su sobriedad una bandera tan contundente como su música. El guitarrista de The Amboy Dukes y Damn Yankees asegura no haber probado nunca alcohol ni drogas, ni siquiera una vez. Su postura no nació de una recuperación, sino de una convicción que mantuvo durante más de cinco décadas.
Nugent fue especialmente crítico con la cultura del consumo en el rock, a la que responsabilizó por la caída creativa y personal de muchos músicos. Para él, estar sobrio significaba estar "activo" para los demás, una idea que repitió incansablemente a lo largo de su carrera y que moldeó su identidad pública.









